A Julián Kartún tal vez se lo reconozca más por sus hilarantes participaciones en la políticamente incorrecta Cualca! de internet, o luciendo una peluca rubia al interpretar a la despistada y aspiracional Caro Pardíaco.
Pero lo que trae a Kartún a Montevideo es otro de sus proyectos: su banda El Kuelgue.
Con casi 10 años de presentaciones en Argentina, el grupo tocará por primera vez en el país hoy en El Tartamudo y mañana en el Velódromo Municipal, durante el festival Cultivando la libertad, Uruguay crece... y se casa, junto a bandas como Los Terapeutas, La Tabaré y Maia Castro.
El Kuelgue nació en 2004 como una banda de amigos, fusionando estilos dispares como el funk, el cuarteto y el hip hop. Lo que antes era una formación básica de guitarra, batería y voz, ahora contiene a siete integrantes que incluye además una completa sección de vientos.
Pero lo que más caracteriza a El Kuelgue es la improvisación y una puesta en escena histrónica. La espontaneidad que se traduce en sus grabaciones también aparece en sus shows. “En vivo dejamos que esa improvisación suceda. Hay momentos en los que no sabemos qué va a pasar”, explicó Kartún a El Observador.
¿Y esa incertidumbre siempre funciona? “En realidad sí, porque tenemos las herramientas para hacerlo. Pero a los momentos de pifie también los disfrutamos. Puede salir mal y ser un momento agradable. La gente lo disfruta mucho”, afirmó el cantante.
En algunas de sus canciones, la banda toma prestadas frases de otros temas. Su versión de Piel de cereza cuenta con la participación de su autor, Alfredo Casero, pero también se escuchan frases de Sin gamulán, de Los Abuelos de la Nada, y No como, de Emmanuel Horvilleur. “Lo que nosotros hacemos es dejar en evidencia las influencias. Hacemos homenajes”, explicó.
Kartún no opina que el éxito en su país se deba a Cualca! “Puede ser que haya ayudado a que se corra la bola. Pero nosotros llegamos a llenar Niceto antes del programa. Aunque esto sí le dio un empujón”, afirmó el artista.
Hoy y mañana, la banda se dedicará a presentar su carrera. Además de su primer disco, Beatriz, de 2010, también tocarán algunas de las canciones que integrarán su próximo disco, que será editado a mediados de año.
Pero la lista de canciones se armará cuando lleguen a El Tartamudo y decidan qué estilo de show será. “Seguramente arranquemos tranqui y, lentamente, vayamos poniéndonos un poquito más roqueros para terminar bailando”, concluyó el cantante.
Las entradas para El Tartamudo tienen un costo de $180. El festival en el Velódromo es con entrada libre.