Acto seguido, trascendió en portales estadounidenses que el magnate planeaba echar, también, a unos 3.700 empleados, algo que finalmente ocurrió este viernes.
Según consigna el medio argentino Infobae, trabajadores de las oficinas del Reino Unido —que enfrentan una gran incertidumbre sobre si también serán despedidos o no— aseguraron que la información de sus computadores fue “borrada de forma remota” mientras dormían. Se les revocó, además, su acceso a las plataformas de mensajería de Slack y Gmail.
Chris Younie trabajaba para Twitter en el área de entretenimiento. En un tuit, escribió que “esto no parece prometedor”. “No puedo iniciar sesión en los correos electrónicos. Mac no se enciende”, contó.
Well this isn’t looking promising. Can’t log into emails. Mac wont turn on.
But so grateful this is happening at 3am. Really appreciate the thoughtfulness on the timing front guys.
Por otro lado, según informa AFP, se envió un correo electrónico a todos los empleados de la sede de San Francisco. En él, se les indicaba que no se presentaran a trabajar este viernes 4 de noviembre.
"Nuestras oficinas estarán cerradas temporalmente y se suspenderá toda credencial de acceso […] Reconocemos que esto afectará a varias personas que han realizado valiosas contribuciones a Twitter, pero lamentablemente esta medida es necesaria para garantizar el éxito de la empresa en el futuro”, decía el mensaje.