El talento de Nicolás López, la personalidad de Santiago Romero, el aplomo y la seguridad de Esteban Conde. Esos fueron los tres pilares fundamentales que tuvo Nacional para edificar la clasificación a cuartos de final de la Copa Libertadores. Pero no los únicos, porque Victorino y Polenta fueron inexpugnables, porque Porras y Ramírez dejaron el alma, porque fue un equipo total. El resultado final contra Corinthians que metió a Nacional entre los ocho mejores del continente fue 2-2.
Nacional y el sabor de la hazaña
Con goles de López y de Romero y una actuación formidable de Conde, Nacional empató 2-2 ante Corinthians y es uno de los ocho mejores del continente