Marcelo Pesseghini, el joven de 13 años que mató a su familia y luego se suicidó, cuyo caso ha causado conmoción en Brasil, era fanático de Assassin's Creed, un videojuego que tiene como personaje a un vengador.
El caso de la familia de Sao Paulo es analizado por especialistas, psicólogos, sociólogos y peritos, además de la investigación judicial propia de un múltiple crimen.
El adolescente, por motivos que se intentan establecer, decidió asesinar a sus padres, a su abuela y a su tía abuela para después autoeliminarse.
Horas después del hecho, los investigadores determinaron que el joven tenía en su muro de Facebook como imagen de perfil a Ezio Auditore, el vengador del videojuego Assassin's Creed.
Dicho personaje se une a una hermandad, la de los Asesinos, para tomar venganza por el asesinato de su padre y sus hermanos. El juego, para PC y consolas, consiste en ir matando a oponentes en distintas misiones.
Investigación
Las autoridades del estado brasileño de Sao Paulo llevan adelante la investigación para confirmar que Marcelo, hijo de policías, mató a balazos a sus dos padres y a otros dos familiares antes de suicidarse.
En primera instancia, el comandante de la Policía Militarizada del estado de Sao Paulo, coronel Benedito Roberto Meira, admitió en declaraciones a periodistas que los investigadores consideraron que la hipótesis más probable para el múltiple crimen es que el joven hubiera asesinado a sus cuatro familiares antes de suicidarse.
Los cuerpos de los padres del adolescente, ambos suboficiales de la Policía Militarizada, fueron encontrados en la tarde del pasado lunes 5 de agosto en la casa en que la familia vivía en Brasilandia, barrio de la zona norte de la mayor ciudad de Brasil.
Los cuerpos del adolescente, de una tía y de su abuela fueron encontrados poco después en una casa vecina.
Según Meira, el cadáver del joven, con un disparo en la cabeza, fue encontrado con un arma junto a su mano izquierda. "El menor era zurdo, el disparo fue hecho del lado izquierdo de su cabeza y el arma quedó junto a su mano por debajo del cuerpo", explicó el oficial.
Las víctimas fueron el sargento de policía Luis Marcelo Pesseghini; su esposa, la cabo de policía Andreia Regina Bono Pesseghini; una tía del uniformado de 55 años y la madre de la cabo de 67 años.
Todas las víctimas fueron asesinadas con un tiro en la cabeza, según la Policía.
La Policía sospecha que el menor fue a la escuela después de cometer los crímenes y que se suicidó al regresar a casa, ya que las cámaras de seguridad muestran que una persona salió de la casa en automóvil hacia las 06.30 hora local del lunes y el vehículo fue hallado a unas calles de la residencia, frente al centro educativo del joven.
Un amigo de la familia informó que encontró al menor a la salida de la escuela; que lo condujo en su vehículo hasta la residencia y que el adolescente le dijo que sus padres estaban durmiendo a esa hora.
"Lo primero que descartamos, por la forma en que quedó el local, es que las víctimas hubieran sufrido un ataque de criminales o una venganza de alguna organización delictiva. Los muebles y los objetos estaban en su lugar; la puerta no fue forzada y todos fueron asesinados con un tiro en la cabeza de la misma arma, una pistola calibre 40", afirmó Meira.
Los investigadores encontraron otra pistola en la mochila del adolescente.