A diferencia de lo que siempre se ha dicho y enseñado, en La Redota, esa inigualable hazaña conocida también como el Éxodo del Pueblo Oriental –tal como la nombró el historiador Clemente Fregeiro–, no todos eran orientales. Entre las más de 10.500 almas que marcharon junto a Artigas al Ayuí había una gran cantidad de criollos, indios, mulatos, zambos, pardos, negros libres y esclavos, pero también un número muy importante de argentinos –provenientes de Buenos Aires, Corrientes, Córdoba y Santa Fe–, paraguayos, brasileños, españoles y portugueses. Es más, según una investigación histórico-genealógica llevada adelante por Enrique Yarza y Omar Doglio, en aquella marcha que forjó primero una identidad colectiva y luego un perfil nacional, viajaba también un francés, Roberto Chantrillon –casado con Juana Micaela Herrera, una criolla de Guadalupe– y hasta la viuda y los hijos de Jacinto Torres, un puertorriqueño.
No todos eran orientales
Según una investigación histórico-genealógica, en la muchedumbre que acompañó a Artigas al Ayuí había argentinos, españoles, portugueses, brasileños e incluso un francés y hasta la viuda de un puertorriqueño