30 de mayo de 2015 5:00 hs

Con ocho candidatos declarados para las primarias, el Partido Republicano renunció al consenso para la elección presidencial de 2016, unos comicios que podrían definir el futuro del partido y del propio Estados Unidos tras la era Barack Obama.

Hillary Clinton va por el Partido Demócrata y parece no tener un adversario a su altura. En cambio, en el otro grupo las cosas son muy diferentes, pues se enfrentan numerosas corrientes ideológicas, desde las ultraconservadoras hasta las más moderadas, sin que se sepa cuál de ellas se impondrá dentro de 18 meses.

Esta es la primera vez en 50 años que hay tantos candidatos que buscan la nominación de su partido a una elección presidencial.

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Tradicionalmente, los principales dirigentes se involucraban en una suerte de "pre-primarias imaginarias", en el curso de las cuales un candidato de consenso se destacaba antes de las primarias propiamente dichas. Es lo que sucede con Clinton, exprimera dama, senadora y exsecretaria de Estado, que parece situarse claramente por encima del resto de los demócratas. Pero "no hay candidato de consenso" entre los republicanos, subraya Merle Black, profesor de ciencia política de la Universidad Emory.

En el Partido Republicano hay un heterogéneo espectro de candidatos, desde gobernadores, como Scott Walker, hasta jóvenes senadores, como Marco Rubio y Ted Cruz, pasando por empresarias, como la expresidenta de Hewlett-Packard, Carly Fiorina, un neurocirujano que se estrena en política, Ben Carson, un exgobernador y pastor, Mike Huckabee, y un miembro de la dinastía Bush, Jeb.

Eso sin contar al multimillonario Donald Trump, eternamente tentado a lanzarse a la carrera.

"Están pasando revista escrupulosamente, no solamente a los eventuales candidatos, sino que también reflexionan sobre la orientación que seguirá el partido", estima Dante Scala, profesor de ciencias políticas en la Universidad de New Hampshire. "Es una buena cosa que un partido se renueve".

Llevar un mensaje creíble Los republicanos no vencen una elección presidencial desde George W. Bush en 2004 y a muchos de los precandidatos les gustaría presentarse como la nueva voz del partido: "Dada la incertidumbre que reina entre ellos, pueden decirse: 'tengo tantas posibilidades como cualquier otro'", agrega Linda Fowler, profesora de Instituciones Gubernamentales en la Universidad Dartmouth College.

Un sondeo de la Universidad Quinnipiac publicado anteayer muestra que no menos de cinco precandidatos están empatados en una carrera que recién ha empezado: Walker, Rubio, Huckabee, Carson y Bush, con 10% de intención de voto cada uno.

"Cuando uno ve que Jeb Bush no ha avanzado mucho, que Rubio arrancó con fuerza y luego se detuvo... Muchos candidatos se dicen a sí mismos que probablemente: 'nadie ha emergido aún'", explica Tim Malloy, director asistente del instituto de sondeos de Quinnipiac. Los republicanos están realmente "a la pesca de un candidato", agrega.

"Hay muchas preguntas sobre la dirección que tomará el Partido Republicano y sobre su viabilidad en el futuro, hay muchas ideas diferentes", afirma Merle Black. "Para eso sirven las primarias, para ver quién puede llevar un mensaje creíble".

Otro elemento decisivo es quién será capaz de recaudar suficiente dinero como para realizar una campaña nacional eficaz. "Si los candidatos logran encontrar un ángel de la guarda o dos, podrán lanzarse y parecer creíbles, al menos a corto plazo", agrega Linda Fowler.

Los principales donantes y los militantes "parecen a menudo privilegiar las ideas antes que la experiencia", recuerda, lo que por cierto explica el número de postulantes sin gran experiencia.

Esa nómina republicana comenzaría a reducirse a partir de agosto, con los primeros debates televisados: los organizadores sólo permitirían participar a los 10 precandidatos que estén arriba en los sondeos, lo que probablemente supondrá un golpe fatal para los excluidos.

Algunos, pues, "fracasarán de forma vergonzosa", antes incluso del inicio de las primarias hacia el final de este año en Iowa, New Hampshire y Carolina del Sur, advierte Merle Black.
Pero actualmente es muy difícil identificar qué precandidatos quedarán fuera de la carrera.

Los precandidatos republicanos

Marco Rubio, senador por Florida.

Ted Cruz,
senador por Texas.

Mike Huckabee,
exgobernador de Arkansas y pastor bautista.

Jeb Bush,
dos veces gobernador de Florida.

Scott Walker,
gobernador de Wisconsin.

Ben Carson,
médico, sin experiencia en política.

Donald Trump,
empresario involucrado en política desde 1990.

Carly Fiorina,
expresidenta de Hewlett-Packard, compitió por la gobernación de California en 2010.

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