Para viajar no es necesario moverse de la capital, ni en Turismo ni en la semana posterior. Como cada año, el Festival de Cine Internacional del Uruguay ofrece un panorama diverso sobre algunas de las creaciones cinematográficas más interesantes del 2012. Participar de las competencias internacionales o iberoamericanas da la oportunidad al público de que digan qué propuestas les resultaron más interesantes. Aquí, algunas sugerencias para los días venideros.
Atenas es el escenario donde tres tristes vidas convergen en un personaje marcado por la tragedia. Irina es una joven rusa presa de una red de prostitución que está ahorrando para huir a Canadá, y es ella la que une las vidas y los entornos de dos personas más.
Una es una joven que decide casarse para poder salir de un entorno familiar nocivo, aunque no es feliz con su pareja ni con la idea de la boda, que cada vez está más cerca. Su vida se enlaza con la de Irina por dos cabos: mientras trabaja en una librería, sorprende a la joven rusa mirando con cara de tristeza una guía de Montreal. En ese momento cruzan una mirada intensa y sostenida; por otro lado, su futuro marido tiene sexo con la prostituta el día de su despedida de soltero, algo que más adelante le cuenta, y que hace que su futura novia se aleje de él.
El tercer elemento de este triángulo de la desdicha es un padre de familia que suele frecuentar los servicios de Irina, hasta el punto de que se enamora de ella y le pide que se fuguen juntos. Su mujer, celosa, contrata un detective que confirma sus sospechas, tras lo cual se suicida. Este hecho hace que la hija de ambos, que estudia en otra ciudad, regrese para descubrir las infidelidades del padre, y la depresión y posterior suicidio de la madre.
Tres días de felicidad” es un drama desesperanzador y bien pensado, pero ejecutado pobremente, con una mala calidad de imagen y una filmografía que en algunos momentos parece salida de la cámara de un aficionado. Sin embargo, hacia el final, en el clímax narrativo la película gana interés y hace que la hora previa haya merecido la pena.
Sangre de mi sangre (Portugal)
(Alfabeta, abril 5, viernes a las 21.25hs.)
Sangre de mi sangre es una de esas propuestas que demuestran que no es necesario un gran presupuesto para hacer una buena película. Marcia es la madre y único sostén de un hogar donde viven su hermana, su hijo y su hija. Su hermana es una mujer atractiva pero venida a menos que busca desesperadamente una pareja; su hijo es un delincuente de poca monta metido en graves problemas con un traficante, y su hija, que estudia enfermería, tiene una relación amorosa con un profesor suyo que está casado.
Este es el disparador para contar la historia de una familia humilde que vive en una diminuta casa en un barrio marginal, cuyo retrato está hecho con tino a través de la escenografía y los constantes ruidos, gritos y música de la casa adyacente. Contada con un gran sentido del equilibrio e interpretada con sobria maestría, hace un retrato crudo pero sin saña de una realidad dura a la que los personajes sobreviven gracias a la valentía de las mujeres mayores.
El etnógrafo (Argentina)
Life Costa Urbana, abril 2, martes a las 18hs.
Premiado en el DocBsAs y el BAFICI del año pasado, este documental muestra cómo una pasión convertida en profesión puede abrir la puerta a otra pasión, y una nueva –y quizás soñada- forma de vida. El etnógrafo que da el título a la película es John Palmer, un veterano inglés que se doctoró en antropología en la Universidad de Oxford, y realizó su tesis en la comunidad wichí Hoktek T’oi, en el Chaco argentino.
Durante su investigación en dicha comunidad, John se enamoró de una indígena local y formó una familia con ella. El etnógrafo muestra la vida cotidiana que este inglés tiene junto a su mujer y sus tres hijos, y sirve como disparador para conocer el día a día de un pueblo que vive fiel a sus costumbres y tradiciones, ilustrando sus concepciones sobre la vida y la muerte, y los conflictos que éstos tienen con una empresa que busca explotar sus recursos naturales.
La riqueza del retrato del documental, sumado al magnetismo, atractivo y serenidad del antropólogo, abren una puerta a través de la que conocer desde dentro una cultura tan desconocida para muchos.