Estudiantes que se hicieron la rabona, adultos que faltaron al trabajo, padres y madres con sus pequeños hijos, algún que otro abuelo nostálgico, hinchas que cruzaron el charco y regresaron rápido a la ciudad y otros -la mayoría- que lo vieron por TV, empleados del Aeropuerto de Carrasco que no pudieron aguantar su condición de carboneros.
Para los hinchas de Peñarol la fiesta no termina
Más de 500 carboneros concurrieron al Aeropuerto para ver a sus jugadores y a Diego Aguirre, quien fue el más aplaudido