En el caso de que el sol salga y ponga fin a estas largas 15 jornadas de lluvias en todo el territorio nacional, el dicho “después de la tempestad, viene la calma”, no se aplica en su integridad este verano. Mucho menos para la Dirección Nacional de Bomberos.
De acuerdo a lo que advirtió a El Observador el vocero del cuerpo, Leonardo Palomeque, el riesgo de incendios forestales podría llegar a ser mayor que en los años anteriores. Señaló que en este momento “es casi inexistente”, pero podría revertirse rápidamente.
“No se puede descartar que en 10 días, con altas temperaturas, pasemos a la respuesta forestal. No desatendemos el incendio forestal que se mantiene latente y potenciado”, subrayó el bombero que agregó que de salir el sol se tendrá mayor combustible y mayor velocidad de propagación. Esto implica que si en algunos sectores el incendio se podía combatir a nivel de piso, ahora se complica.
El bombero explicó: “Para que crezca la vegetación uno necesita agua y sol, que es precisamente lo que estamos teniendo. Eso significa que el índice de vegetación es muy bueno, falta recibir un poco de sol para que esto crezca. Yo he recorrido todo el Uruguay en estos días y está verde; esto es determinante de que en el momento de que salga el sol, no solamente van a crecer un poco más sino que se van a secar rápidamente y ahí vamos a tener de resultante un material combustible alto en condiciones de quemarse. Una situación que no teníamos en años anteriores”.
El Sinae publicó en diciembre en su página web un artículo que informa sobre el Plan Nacional de Prevención y Combate de Incendios Forestales. De acuerdo a lo que dijo Palomque, este plan fue lanzado en diciembre. Pero de todos modos se publicó en los últimos días en la página del Sinae.
El mismo incluye los siguientes puntos:
- Construcción y mantenimiento de cortafuegos y limpieza de predios en todo el país.
- Emisión diaria del SAMIF: Sistema de Alerta y Monitoreo de Incendios Forestales.
- Vuelos regulares de vigilancia y detección de incendios.
- Fortalecimiento de la Dirección de Bomberos y de las Secciones de Atención a Emergencias del Ejército.
- Realización de ejercicios, capacitaciones y simulacros de combate al fuego.
- Elaboración de mapas y escenarios de riesgo y planes de evacuación a nivel municipal.
- Campañas comunicacionales público-privadas, nacionales y locales.
“Todas estas acciones buscan, por un lado prevenir la ocurrencia de incendios forestales y por otro, en caso de ocurrencia asegurar su detección temprana y brindar una respuesta inmediata, efectiva y coordinad”, subraya el informe.
Más de 3.000 personas en todos los departamentos del sur del país se encuentran evacuadas enfrentando una de las peores situaciones de inundaciones y deterioro caminero de los últimos años en Uruguay.
No obstante, el gobierno y Bomberos se mantienen alerta ante el riesgo de incendios que puede darse una vez que salga el sol.