El ministro de Trabajo y Seguridad Social, Santiago Pérez, informó que se están acondicionando locales en los que se instalarán cajeros automáticos para que los jubilados pueden retirar sus pagos sin necesidad de concurrir a la sede central del Banco de Previsión Social (BPS). El anunció se realizó horas después de que asociaciones de jubilados ocuparan el local del banco en el Cerro y anunciara otra serie de medidas similares para los próximos días.
En atención a los reclamos de las distintas organizaciones de jubilados, en agosto de 2002, el Parlamento aprobó una norma que le permite a los jubilados optar por el lugar donde percibir sus haberes. Desde la reglamentación de la norma, los pasivos y los trabajadores del BPS realizaron reiteradas denuncias en el Parlamento respecto al no cumplimiento de la ley.
Sostuvo que si bien los cajeros pueden resultar dificultosos para los jubilados, el Banco de Previsión Social tienen previsto que un policía o un funcionario de la institución ayude a los pasivos en el funcionamiento de la máquina. Indicó que está previsto también que un funcionario le abone a los pasivos las monedas que las máquinas no expiden.