Así como Usain Bolt es el dueño de la pista, Michael Phelps es el dueño de la pileta. El nadador estadounidense que había decidido poner fin a su carrera luego de Londres 2012 y tras colgarse nada menos que 18 medallas de oro de las 22 que había ganado hasta ese momento, decidió volver al agua y en Río 2016 intentará extender un poco más su prácticamente inalcanzable reinado.
Phelps quiere otro baño en oro
El arranque de los Juegos tendrá la acción en las piscinas, donde el principal medallista de la historia irá en busca de un poco más de gloria