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Placas Arduino: desde huevos cocidos hasta satélites

¿Para qué sirven estos microprocesadores? Su creador, David Cuartielles, cuenta cómo su invención revolucionó la educación

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02 de octubre de 2018 a las 13:16

Desde los 5 años, David Cuartielles jugaba con la electricidad. Se pasaba rato haciendo circuitos con todo lo que encontraba en su casa. Y así fue dando vida al germen que lo llevó, primero, a estudiar ingeniería, y luego, a crear Arduino, una plataforma de hardware y software libres que permite desarrollar proyectos tecnológicos: “Desde máquinas que cocen los huevos a baja temperatura hasta satélites controlados con Arduino”, dijo en entrevista con Cromo. El hardware más sencillo consiste en una placa con un microcontrolador y una serie de puertos de entrada y salida. 

Su deseo era grande: revolucionar la educación. Y su método fue crear algo que estuviera en las manos de todas las personas y en todas las computadoras del mundo. “Quería hacer objetos para la gente. Me importaba tener impacto con mi trabajo”, concluyó. 

¿Cómo llega a ser el cofundador de Arduino?
Trabajando muy duro. Yo daba clase en la universidad de Malmö (aun sigo adscrito a esta universidad sueca) y creé sistemas para que los estudiantes de diseño y arte pudieran realizar sus propios ingenios interactivos. Eso me llevó a recibir una invitación como investigador residente en el Interaction Design Institute Ivrea, donde conocí a mis socios y creamos Arduino.

Si tuviera que definir a Arduino, ¿cómo lo haría?
Arduino es un proyecto de software, hardware y documentación libres. Para su subsistencia hemos elegido un modelo de empresa, lo que nos da cierta autonomía al no depender de becas para que todo funcione. En Arduino nos encargamos de fabricar placas. 

¿Cuál es el objetivo del hardware libre? 
Que la gente dentro del entorno educativo pueda fácilmente apropiarse del diseño y dejar que sus alumnos aprendan cómo crear estos mismos objetos interactivos. Además de que el objetivo también es facilitar la difusión del conocimiento. 

Se afirma que Arduino revolucionó la enseñanza y la electrónica, ¿cómo lo ve usted? 
Sí, sin ánimo de ser poco modesto, Arduino ha cambiado la forma en la que la gente habla de electrónica. En muchos lugares no se habla de “circuitos electrónicos” sino de “arduinos”, no importa su tipo o incluso si lo son de verdad.

¿Cuál es el proceso mediante el cual se obtiene una placa? 
Primero nos fijamos en las necesidades de las personas. Una vez que identificamos que es algo que puede ser solucionado con un sistema electrónico generalizable, ponemos manos a la obra para hacer algo que pueda ser usado en varias situaciones. La posibilidad de escalar la producción es clave para hacer que algo funcione.

¿Cómo se compone la familia de Arduino? 
Aquí hay dos familias de placas que son las principales en función de su forma. La placa clásica y la formato MKR. De las placas clásicas se hacen unas 5.000 al día. De las de formato MKR aún no hemos llegado a ese ritmo de producción, pero apenas las lanzamos el año pasado. 

¿Cómo podría clasificarlas?
Hay muchas placas diferentes, por ejemplo, entre las clásicas figuran Arduino UNO, Mega, Nano, Micro, Yun, WiFi; y de las MKR: Zero, 1010 (WiFi + Bluetooth), Lora, SigFox, NBIoT. Lo que las une es un sistema de programación compartido, es decir, el programa que se haga en una placa y que se comunique con otras por cable es muy similar al que haría falta para comunicarse por wifi. Es por esto que es tan popular, porque haciendo uso de estas placas es muy fácil mantener proyectos con diferentes sistemas de comunicación. 

En cuanto a su funcionalidad, ¿qué las diferencia?
Quizá la diferencia más importante está entre familias. Las clásicas están orientadas al campo educativo y al del rubro do it yourself, mientras que las MKR esta más orientadas al terreno profesional de pequeña y mediana empresa. Para las grandes empresas hay otro tipo de colaboraciones. Hemos trabajado con Intel, Microsoft, Samsung. Lo maravilloso es que en estos 13 años que llevamos con Arduino, hemos podido comprobar la usabilidad de las placas de muchísimas formas: desde máquinas que cocen los huevos a baja temperatura hasta satélites controlados con Arduino. 

Lo siguiente
En vistas hacia el futuro cercano, Cuartielles explicó que sus planes “son continuar creando programas educativos para regiones y países”. A pesar de que el futuro es incierto, el objetivo de Arduino “es  acercar la tecnología digital –en el formato que sea– a las masas”, explicó Cuartielles. 
“Con respecto a Arduino, la empresa seguirá haciendo objetos interactivos. Todavía no sé cómo serán, lo sabré cuando los haga”, concluyó.
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