Las dos opciones que tiene a estudio el gobierno para otorgar las frecuencias que mantiene en reserva de la ex Pluna no son compatibles. Por ello, el presidente José Mujica deberá decidir entre uno u otro, ya que la presunta compatibilidad no resultaría rentable, explicaron a El Observador fuentes oficiales.
Por un lado, el empresario argentino Juan Carlos López Mena intenta que el Poder Ejecutivo acepte su plan de negocios, que consiste en arrendarle los siete Bombardier rematados el lunes al representante de la empresa Cosmo Líneas Aéreas -quien se identificó como Antonio Sánchez-, contratar personal de la exaerolínea de bandera y explotar las rutas a la región.
Por otro, el sindicato de trabajadores (tanto operarios como técnicos y pilotos) se reunió para recibir una propuesta de Air Nostrum, una filial regional de la española Iberia. Su idea es utilizar los otros seis aviones Bombarider que formaban parte de la flota de Pluna, y que fueron adquiridos entre 2010 y noviembre de 2011 bajo el formato de leasing (arrendamiento con derecho a compra).
Utilizarían también las frecuencias en reserva por el Poder Ejecutivo, sobre todo las del puente aéreo con Buenos Aires (Carrasco-Aeroparque), ya que se trata del negocio más rentable, pero también incorporarían otros destinos de la región como San Pablo y Río de Janeiro.
En el esquema se incorporarían exfuncionarios de la bolsa de trabajo formada tras el cierre de Pluna, y el esquema de cogestión se aplicaría en algunas áreas de la nueva empresa. Según explicaron a El Observador integrantes del sindicato, en el área operativa y técnica habría participación de los trabajadores y la firma española, mientras que la gestión financiera quedaría en manos de la empresa.
Los trabajadores se reunieron ayer con el presidente José Mujica en su casa de Rincón del Cerro y, según dijeron los exempleados de Pluna, el mandatario los alentó (ver recuadro).
El sindicato se comprometió a responder la próxima semana con un plan concreto. Los plazos se acortan, ya que, si bien Bombardier estiró la fecha límite de la devolución de los seis aviones en leasing por 15 días (ahora deberán regresar como máximo a fines de octubre), luego deberán cumplir otros trámites.
En ese sentido el gobierno también mostró interés en acortar plazos de certificaciones para formar la nueva aerolínea, la cual, además, no tendría participación del Estado.