Consultados sobre la crisis de los contenedores, la suba en los precios de fletes marítimos y las demoras en las entregas de mercadería desde China, en la zona montevideana de los mayoristas tienen claro que esta situación es una de las principales causas de la suba de precios en los productos y, por ende, del impacto en el volumen de las ventas.
En esta línea, por ejemplo, el gerente de Casa Jorge, mayorista que vende desde artículos escolares a juguetes y adornos para decorar el hogar en Navidad, sostuvo que el escenario “está tranquilo”, pero que espera que la situación mejore en diciembre.
Diego Battiste El 80% de los bienes que consumimos a nivel mundial se transportan por vía marítima La pandemia de covid-19 y las restricciones adoptadas por los países para no propagar el virus impactaron de lleno en el tránsito marítimo. Esto desencadenó la llamada crisis de los contenedores, que ya ha mostrado sus coletazos en el mercado nacional.
Durante los últimos meses, muchas embarcaciones no pudieron descargar sus mercancías, que llegaban desde los puertos de Asia a los de América y Europa. En consecuencia, los contenedores no lograron cargar los nuevos productos para llegar a tiempo a sus respectivos destinos. Esta situación provocó demoras en todo el tráfico marítimo del mundo.
La escasez de contenedores llevó a una disminución de espacios disponibles en los buques que transportan mercadería desde Asia a países de Occidente. Esto hizo que el costo de los fletes se disparara a pocas semanas de Navidad.
De tormenta a huracán
“Los fletes llegaron a un techo de US$ 15 mil aproximadamente hace un par de semanas, y ahora empezaron a bajar”, señaló el presidente de la Cámara de Comercio y Servicios del Uruguay, Daniel Sapelli. Sobre final de año, el precio del flete marítimo comienza a bajar porque los productos ya no llegan para las fiestas y, por ende, la demanda baja.
Un año atrás, el costo había subido de US$ 1.200 a US$ 10 mil, o sea, se multiplicó por ocho. Después aumentaron los precios de las materias primas. Y a su vez, el yuan —moneda china— se valorizó respecto al dólar, por lo que se necesitaban más dólares para pagar los salarios y los gastos de las fábricas, explicó Sapelli.
“Se está dando la tormenta perfecta”, pensó en aquel momento. Pero, con la suba de todas las variables, “al final fue el huracán perfecto”, explicó el presidente de la Cámara de Comercio.
En aquel entonces, no había una demanda considerable a nivel mundial, pero con la mejora de la situación sanitaria en el hemisferio norte y la mejora económica, el consumo de las principales economías del mundo, como Estados Unidos y algunos países europeos, el consumo empezó a acelerarse.
La demanda de productos de China a Occidente se reactivó. Algunas fábricas se saturaron, a tal punto que hoy, si una empresa uruguaya le compra a una fábrica en algunos casos “ni siquiera dan fechas de entrega”, explicó con preocupación Sapelli a Café & Negocios.
Pixabay En algunas casas mayoristas, el costo de las mercaderías llegó a subir un 200% “No creo que la suba de las importaciones favorezcan a la industria nacional porque las materias pimas también han subido y además se van a potenciar mercados regionales que van a competir con nosotros”- Alfredo Antía, presidente de la Cámara de Industrias del Uruguay.
A la vez, con la pandemia, el consumo bajó considerablemente, por lo que alrededor de 10% de los contenedores fueron al desguazadero, y lo mismo sucedió con los barcos más antiguos. “Aprovecharon para hacer una limpieza y nunca esperaron la ola de consumos como vino después. Entonces no hay barcos ni contenedores nuevos para satisfacer la demanda. No hay espacio”, subrayó el presidente de la Cámara de Comercio.
Los productos subieron en origen y los fletes se multiplicaron por 12 o por 15, lo que se vuelca al costo final de la unidad.
“Llegamos a un techo hace dos semanas y hoy el costo está entre US$ 12 mil y US$ 13 mil”, informó el presidente de la Cámara de Comercio y Servicios.
La competencia entre los puertos es otro factor que hizo que muchos comercios dejaran de comprar mercadería y recurrieran a productos de los stocks de otros años. “No hay lugar, ni tantos barcos que vengan al Río de la Plata”, señaló Sapelli. Muchos de los barcos se van del este de China al oeste de Estados Unidos, y el traslado de productos demora 15 días, mientras que para el Río de la Plata son 45.
A la falta de lugar en los barcos y a los tiempos de los fletes hay que sumar el tamaño del mercado uruguayo y las serias dificultades económicas de la economía de Argentina. En consecuencia, el Río de la Plata no es un lugar “competitivo si se lo compara con Europa o Estados Unidos, explicó a Café & Negocios Gabriel Rozman, presidente de la Cámara de Comercio Uruguay-China.
Para Rozman, si bien la situación es compleja, “se va a regularizar a medida que se transite el 2022”.
Los fantasmas de Navidad
Es la época de más consumo de productos por los típicos regalos, y este panorama puede llevar a que se piense que no existirá oferta suficiente. Sin embargo, Sapelli fue contundente al respecto: “No creo que haya desabastecimiento en las tiendas”, pero sí es esperable “poca variedad” de productos y “un aumento en los precios”.
Es algo que ya se está viendo en las casas mayoristas de Montevideo. En la casa mayorista Ramona aseguraron a Café & Negocios que algunos precios de los productos que comercializan llegaron a aumentar 200% a raíz de la suba en el flete, costo que se refleja en el precio final. Gonzalo, quien atiende a los clientes, señaló que lo que más compra la gente en esta época es ropa de verano, como los shorts.
En cuanto al escenario para la próxima Navidad, Sapelli señaló que “todos los comercios están poniendo precios más caros”. “Algunos tendrán stock de productos y podrán vender algunas cosas más baratas”, apuntó. Sin embargo, el presidente de la Cámara de Comercio y Servicios del Uruguay –que sigue la situación de cerca– aseguró que “no se van a ver estantes vacíos en las tiendas ni en los supermercados ni en los shoppings”.
Camilo dos Santos El tráfico marítimo está sufriendo demoras y se han producidos cuellos de botella en los principales puertos del mundo, lo que impactó en los precios de artículos para estas fiestas Por su parte, Rozman consideró que la zafra va a ser difícil porque no hay mucha mercadería para vender.
“La zafra está difícil y mi consejo para todos los que necesiten cosas de Navidad es cómprenlas ya”, indicó ell inversor y especialista en negocios.
Para Sapelli, la situación es “desesperante”. Hace más de 30 años que está en el mercado y nunca le pasó no poder encontrar alternativas para aumentar la variedad de productos. Ya había pronosticado en su momento la suba de los fletes, y ahora espera que la situación que pinta para los comercios “ojalá no pase”. Mostró alivio por la baja del precio de los traslados y, pese a que ya es tarde porque las mercancías no llegan para venderse en las fiestas, confía en que este costo siga disminuyendo y el escenario se “normalice, especialmente para los productos que tienen un volumen grande y un valor bajo”.
Situación ridícula
Algo que aflige a los importadores uruguayos es el tamaño de algunos productos, como los juguetes o los electrodomésticos, porque dado su volumen se paga un elevado costo de traslado. “Hay veces que se paga más de flete que el valor de la mercadería, lo cual es ridículo”, destacó Sapelli.
El gerente de Casa Jorge destacó ese punto. “Si se compra auriculares, el valor del flete no modifica demasiado el precio final, pero en productos que son baratos y grandes, el valor va a aumentar”.
De todos modos, para Rozman, presidente de la Cámara de Comercio Uruguay-China, los consumidores uruguayos tuvieron “un poco de suerte”. Muchos comerciantes se abstuvieron de importar bienes ahora, pero tienen para vender productos que compraron en meses anteriores. “Entonces, tienen la mercadería que les quedó para vender en junio, julio y agosto de este año; esto les va a servir un poco para transitar algo del 2022”, especificó.
En Estados Unidos los costos de los fletes se cuadriplicaron; aunque se espera que la situación vaya mejorando, es muy alta la incertidumbre en el comercio marítimo Por otra parte, se mostró más pesimista que Sapelli sobre la zafra que empieza. En este sentido, Rozman resaltó que como es difícil que los comercios consigan embarques, a menos que sea un proveedor frecuente y consecuente de una fábrica, “hay grandes faltas en los supermercados, en otros comercios, y no está fácil la situación”. “No sé hasta cuándo aguanta el stock de productos que tenemos en Uruguay”, remató Rozman.
¿Oportunidad nacional?
Para el presidente de la Cámara de Industrias del Uruguay (CIU), Alfredo Antía, el encarecimiento de los productos importados, como juguetes, ropa y pirotecnia, no necesariamente significa una oportunidad para las industrias nacionales.
En primer lugar, porque el tráfico marítimo, al estar enlentecido, también incide en los precios de las exportaciones. Y esto en un país que exporta materias primas es un factor esencial a considerar.
“Nunca es bueno que los fletes se vuelvan más caros y que no se consigan, porque esto afecta la cadena de suministro”, señaló Antía.
En segundo lugar, el hecho de que no se importan productos desde Asia no necesariamente hace más competitiva a la industria nacional, ya que las regionales –como la industria argentina y brasileña– pueden tomar fuerza.