Es necesario mirar el contexto en que se desarrolló el partido de ayer para darle la verdadera dimensión al triunfo que Peñarol logró frente a Bella Vista. Está bien: nadie se fue plenamente satisfecho con el rendimiento de los aurinegros porque su funcionamiento todavía está lejos de lo que se le debe exigir a un equipo con aspiraciones de campeonato, pero si la medida son las dos primeras presentaciones en las que ganó un punto en seis, el triunfo ante los papales adquiere valor superlativo y es una buena forma de empezar a recorrer un camino diferente al que había transitado en los primeros 180 minutos de fútbol del Apertura.
Por algo se empieza
Peñarol consiguió frente a Bella Vista el primer triunfo de la temporada, que necesitaba por encima de todo