La zafra de reproductores ovinos arrancó con todo este jueves en el local Viejo Pepe, en Cardona (Soriano), donde las cabañas La Lucha del Perdido –de Agustín Cortondo–, Santa Dorotea –de Néstor Echaniz– y Santa Julia –de José Zugarramurdi– dispersaron una oferta de 75 carneros Corriedale a un promedio de US$ 1.000.
La actividad se desarrolló con ventas a cargo del escritorio Sierra e Hijos y tuvo precios extraordinarios, lográndose un máximo de US$ 7.100 por un carnero de Santa Dorotea que fue adquirido por criadores brasileños en sociedad con las tres cabañas vendedoras. “Se trataba de un vellón insuperable, con un mundo de lana”, destacó a El Observador el criador Agustín Cortondo al concluir el remate.
Según se informó desde la firma rematadora quedaron cuatro carneros sin venderse y se lograron precios de US$ 2.000, de US$ 1.000 y varios de US$ 800. Operaron compradores de la zona y también de varios otros departamentos como Tacuarembó, Rivera y Durazno.