El fútbol en estado puro. Por los mágicos pases del Chino Recoba y por la velocidad de Adrián Luna y Gonzalo Bueno. Nacional se enchufa y mata, con la efectividad de sus goleadores y la complacencia del árbitro, que en el primer gol no vio una infracción de Alexander Medina sobre Martín Campaña, antes de que Luna mandara el balón al fondo de la red. Así, con ese repertorio de fútbol, a los 20 minutos los tricolores habían subido un 2-0 al marcador y prácticamente firmaban su primera victoria en el Apertura, aunque quedaran 70 minutos por delante. Sin embargo, Nacional no vive en el paraíso futbolístico, también puede sufrir su propio infierno, como consecuencia de una defensa que se mostró enclenque. Y si el partido no terminó en empate o en derrota fue porque Jorge Bava tuvo otra tarde de inspiración y Horacio Peralta, que volvió al Parque Central, esta vez con la camiseta de Cerro Largo, una para el olvido.
Premio al talento para Nacional
Los tricolores recibieron tres puntos como recompensa a la actuación de sus hombres de ataque; la mala tarde de Peralta evitó el castigo a la defensa