Básquetbol > LA SALIDA DE SIGNORELLI

Primero Leandro, después Granger y ahora Batista ¿qué pasa en el básquetbol?

En los últimos cuatro años desfilaron cuatro técnicos por la selección, ninguno terminó el proceso y siempre quedan historias con jugadores que renuncian

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02 de octubre de 2018 a las 12:05

Primero fue Leandro García Morales: “Ya no puedo seguir perdiendo el tiempo y digo mientras siga López no quiero estar”.

Después Jayson Granger que renunció más de una decena de veces a la selección: “Después de la tercera renuncia pedí a través de mi padre (Jeff Granger) que no me citaran más, pero aun así me siguieron citando”.

Y ahora Esteban Batista del cual el técnico Marcelo Signorelli dijo: “La mala relación con Batista es el detonante de mi salida”.

¿Qué pasa en el básquetbol uruguayo? Por curioso que resulte ningún entrenador logra terminar su ciclo. En los últimos cuatro años desfilaron cuatro entrenadores y, curiosamente, la mayoría se va aduciendo problemas con algunos jugadores.

El último proceso de cuatro años en el básquetbol fue el que comandó Gerardo Jauri entre 2008 y 2012.

Pablo López y Leandro

El éxito alcanzado como entrenador de Malvín llevó a Pablo López a la conducción de la selección uruguaya como sucesor de Jauri.

Estuvo dos años. Su ciclo concluyó con un séptimo puesto en el premundial y terminó con la renuncia a la selección de Leandro García Morales

El jugador, considerado uno de los mejores del básquetbol uruguayo de los últimos tiempos, expresó: “Ya no puedo seguir perdiendo el tiempo y digo mientras siga López porque no quiero estar. Si este es el camino como nos vamos a preparar, no quiero estar”, indicó en nota con el sitio 180.

En la nota Leandro le apuntó a los entrenadores sin miramientos: “El problema más grande nuestro ha sido encontrar un líder fuera de la cancha. Dentro del grupo la cosa está bárbara pero cuando llega el momento en el que hay que dar las órdenes y tomar las decisiones para comunicárselas a los jugadores, no nos han llegado”.

Y concluyó: “Nos preparamos de forma amateur. Tampoco te voy a dar detalles pero hay mil situaciones que a mí me parecen que no están bien. Si a Espasandín le parece perfecto no hacer una sesión de pesas en 40 días, está en su derecho de pensar que eso es correcto pero para mí está mal. No hay dudas ya de que mi manera de hacer las cosas bien no es la manera de hacer las cosas bien que tiene la Federación y quien esté de turno. Es normal que Espasandín se sienta herido cuando decís que el proceso fue malo porque es el creador de todo esto. Pero no es personal con nadie”.

La insólita salida del español Rubio

En el año 2014 la Federación designó al español Mateo Rubio que había causado sensación dirigiendo a Trouville. El técnico fue nominado para un campeonato: los Juegos Odesur de Santiago. Pero posteriormente la celeste renunció a particular en el evento.

Pero lo más desconcertante fue la salida del español Rubio. Insólitamente jamás fue notificado sobre su cese de la selección. “A mí nadie me manifestó nada”, dijo en su momento.

Con el paso del tiempo Mateo Rubio contó su experiencia en el sitio Basket World Tour, una web formada por varios entrenadores de básquetbol.

“Hablé con la Federación y les pregunté por el Sudamericano y siempre me decían que estuviese tranquilo, que confiaban en mí. Sin embargo pasaron las semanas y nunca supe nada más. Para mí fue una desilusión y una decepción enorme. Si confían en una persona creo que tienen seguir el proceso pero lo asumo, no soy una persona rencorosa”, expresó.

El español desnudó como nadie la realidad del básquetbol uruguayo. Poco tiempo le alcanzó para brindar una radiografia.

“Si la policía no aparecía en el partido no se jugaba porque tenía que haber una seguridad sobre todo cuando había mucha rivalidad. Si había llovido, había goteras y no se jugaba. Un día, no funcionaba el marcador y no se jugaba. Es una ciudad muy húmeda porque está el Río de la Plata… y si estaba la pista (cancha) mojada, no se jugaba. Otro día llegaban los bomberos, determinaban que había algo que no cumplía las medidas de seguridad y no se jugaba”.

Y concluyó: “Se juega lunes, miércoles, viernes, a las 21.00 de la noche en invierno… pero los pabellones (canchas o estadios) siempre están llenos. Cada jornada se juegan ocho partidos y de media en cada pista hay 500-1000 personas porque los pabellones (estadios) son pequeños. Eso significa que hay más de 5000 personas un miércoles viendo baloncesto en directo en una sola ciudad. La asistencia depende también de la rivalidad entre equipos, según los barrios, pero la afición hacia el baloncesto es muy grande”.

Capelli dos torneos

El argentino Adrián Capelli estuvo al frente del combinado celestre en dos campeonatos donde no pudo contar con Esteban Batista, Jayson Granger, y Leandro García Morales.

La Asociación Nacional de Entrenadores del Básquetbol Uruguayo (ANEBU), puso reparos por su contratación porque entre los requisitos se solicitaba un podio olímpico en la trayectoria del entrenador para poder dirigir a la selección nacional y Capelli no lo tiene.

El caso Granger

Las permanentes renuncias de Jayson Granger a la selección fueron moneda corriente de los últimos años. El jugador reveló una realidad poco conocida diciendo que por Ney Castillo, expresidente de la Federación, renunció varias veces.

“Es verdad”, dijo Granger entrevistado en el programa “U-ru-guayo” de DirecTV. “Me fui con 15 años a cumplir mi sueño, que era jugar en Europa. Ni Cordón ni mi representante; fue la FUBB la que me puso las trabas para cumplir mi sueño y no por un mes o dos, sino durante un año y medio”, expresó el jugador.

“Después de la tercera renuncia pedí a través de mi padre (Jeff Granger) que no me citaran más, pero aun así me siguieron citando”, contó Granger.

El jugador agregó: “Pedían dinero por formación cuando Cordón nunca me dio nada y yo tenía muy buena relación con Cordón. No era el club quien estaba apretando por la plata. Estaba muy dolido. Era un adolescente de 15 años que se iba con la ilusión de jugar al máximo nivel y estuvo un año y medio sin poder competir y sin ganas de jugar más al básquetbol”.

Luego de la nota el expresidente de la FUBB salió al cruce de las expresiones de Granger. A través de su cuenta de twitter comentó: “Esta mentira debería terminar. Todos saben cuál es la verdad. Dirigentes, compañeros, médicos, periodistas y entrenadores. El silencio por respeto a la FUBB se terminó. Un gran jugador, mintió ocho veces a todos. A entrenadores, jugadores, médicos y periodistas”.

Signorelli y Batista

Hasta que se llega a la era de Marcelo Signorelli que asumió funciones en el año 2016 y terminar dos años después en un inexplicable comunicado de la Federación donde no aclara los motivos del cesamiento.

El propio entrenador manifestó cuales son, a su entender, las razones que determinaron su sorpresiva salida.

Signorelli reveló que no tenía diálogo con Esteban Batista y que todo comenzó cuando el técnico decidió nominar capitán de su proceso a Bruno Fitipaldo. “Fue una piedra sin dudas que nunca se terminó de digerir”.

El técnico fue claro al manifestar en el programa Tirando Paredes de 1010AM que su mala relación con Esteban Batista fue el detonante para ser cesado como técnico de la selección uruguaya de básquetbol.

Signorelli aclaró los rumores sobre el malestar que generó un vuelo donde viajó en Ejecutiva diciendo que, después de acordar que tres jugadores volvieran en esos asientos, se durmió profundamente.

“Había una relación que estaba rota con Batista, era con el único jugador que estaba el problema. Me molestó que se hable en plural, para nada, si vos tenés desgaste con el plantel no jugaban el partido que jugaron con México”, expresó Signorelli en el programa Tirando Paredes de 1010AM.

El extécnico celeste agregó: “Con Esteban era una relación por un tema de capitanato, por un montón de cosas que pasaron y quedan ahí, todos los que estaban en el proceso lo vivieron pero con el jugador, no con todos los jugadores”.

Signorelli no tuvo pelos en la lengua para manifestar: “Es el detonante la mala relación. Sin dudas. No quiere decir que él haya hecho algo para perjudicarme. El plantel me mostró una y mil veces su apoyo al entrenar, a los sistemas, al proyecto, a la forma de jugar, en los entrenamientos, yo de los jugadores no tengo absolutamente nada que decir”.

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