Nicolás Quagliata fue presentado como nuevo jugador del Paok Salónica de Grecia. El volante sigue los pasos de Jorge Chifle Barrios, leyenda de Wanderers, que en 1985 se fue a jugar al Olimpiacos y luego pasó por el Levadiakos.
Otro jugador surgido en los bohemios, Pablo García, terminó su carrera en el fútbol griego, jugando primero en el Paok y luego en Skoda. El Canario se quedó a vivir en aquel país europeo y es entrenador.
Días atrás Quagliata fue despedido por el club y los hinchas bohemios en el Parque Viera. En la temporada 2021 disputó 28 partidos del Uruguayo y marcó 4 goles; en lo que va de 2022 jugó 14 encuentros, sin convertir.
El futbolista tiene 23 años y es hijo del ayudante técnico de Nacional, Óscar Quagliata.
Según el sitio deportivo griego Repress, el traspaso de Quagliata al Paok alcanzó los € 2 millones.
Cuando tenía entre 12 y 13 años, Quagliata era uno de los jugadores más chicos de Defensor Sporting (donde comenzó a jugar) y por prescripción de una endocrinóloga, se sometió a un tratamiento de hormonas de crecimiento, el mismo procedimiento por el que tuvo que pasar Lionel Messi cuando estaba en las formativas de Newell's Old Boys y una de las razones por las cuales emigró a Barcelona.
"Tuve muchas idas y vueltas con los médicos. Con el tratamiento crecí nueve centímetros y cuando lo interrumpí solo crecí dos centímetros y lo tuve que retomar hasta los 17 años", contó el volante en una nota con Referí.