El entrenador de la selección uruguaya, Marcelo Bielsa, llegó puntualmente a las 18.30 a la sala de conferencias de prensa del Estadio Centenario y respondió preguntas durante una hora.
Cuando le preguntaron por una charla de fútbol que tuvieron Juan Manuel Lillo y Pablo Aimar, en la que hablaron sobre la preocupación del fútbol a un toque y los peligros acerca de la desaparición de los gambeteadores, Bielsa se tomó su tiempo para responder.
Esta fue la respuesta: "Lillo es una eminencia en el fútbol. Pablo Aimar fue un jugador único. Siempre pensé que iba a ser el mejor jugador del mundo. Finalmente no lo logró, pero desplegó un fútbol extraordinario. Al jugador no se le enseña a gambetear, es una de las pocas cosas que es imposible de enseñar. Es más, para ver hasta qué punto no se puede enseñar, cuando ve en las academias de formación de futbolistas, se le proponen dos o tres formas de eliminar rivales evitando la gambeta y después uno se da cuenta que la gambeta no se puede enseñar porque el jugador inventa y aplica una forma de gambetear que no responde al momento que se espera. La gambeta tiene vida propia. De la misma forma que no se enseña, tampoco se anula. La única forma es reprimiéndola y eso es un verdadero sinsentido. Ningún entrenador debería reprimir a la gambeta".
Foto: Leonardo Carreño.
Marcelo Bielsa, entrenador de Uruguay
En la misma respuestas, la más extensa de la conferencia de prensa de este viernes, el argentino siguió explicando: "Cuando dirigía a Argentina pasó lo que pasó en el partido con Suecia en el Mundial de Corea y Japón. Tengo mucho afecto por Ariel Ortega, jugador único, extraordinario. Después del partido, estábamos asimilando esa derrota tan difícil y Ortega dijo '¿cómo puede ser que yo en 90 minutos no encontré una gambeta para ganar este partido?'. Argentina jugó muy bien, creó 15 situaciones de gol. Y Ortega amaba la gambeta y lamentaba no haberla podido encontrar. Yo propongo que el jugador gambetée. O'Neill (se refirió a Fabián O'Neill) un jugador que murió hace poco y en Uruguay lo describían como uno de los mejores del mundo y yo dije, 'pucha, lo que me he perdido por no haberlo conocido más'. Esas son las cosas que a mí me gustaría conocer, porque este no es mi país y me encantaría, La gambeta debería ser bendecida y no reprimida".