17 de diciembre de 2014 12:51 hs

La Casa Blanca anunció que el gobierno de Cuba liberó "por razones humanitarias" al contratista estadounidense Alan Gross, preso en La Habana desde hace cinco años. En julio de este año el presidente estadounidense Barack Obama le había pedido al mandatario uruguayo, José Mujica, que aprovechara su influencia para impulsar reformas en Cuba y lograra mejorar la situación de Gross, que había sido condenado por espionaje.

No está claro que Mujica tenga relación directa con lo que se anunció hace pocas horas. De acuerdo con varios medios estadounidenses, que citan a altos funcionarios bajo anonimato, la liberación de Gross se concretó a cambio de la de tres de los agentes del grupo de "Los Cinco" espías cubanos condenados en 2001 y encarcelados en EEUU. El pasado 3 de diciembre, cuando se cumplieron cinco años de su detención y encarcelamiento, la Casa Blanca volvió a urgir al gobierno de Cuba a liberar a Gross y reiteró la preocupación por su estado de salud.

La liberación de Gross "eliminaría un obstáculo hacia unas relaciones más constructivas entre Estados Unidos y Cuba", sostuvo entonces el portavoz de Obama, Josh Earnest. Hay gran expectativa en torno a esto, pues para dentro de algunas horas se esperan pronunciamientos de Barack Obama y Raúl Castro.

Más noticias
Quién es Gross

Gross fue arrestado y encarcelado en diciembre de 2009, cuando trabajaba en la isla como contratista de la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional (USAID).

Catorce meses después fue juzgado y condenado a 15 años de prisión, acusado por el gobierno cubano de "acciones contra la integridad territorial del Estado".

Washington sostiene que Gross trataba simplemente de proporcionar acceso "sin censura" a internet para "una pequeña comunidad religiosa" judía en la isla, pero Cuba no aceptaba esta explicación. Su figura se convirtió en un símbolo de la disidencia cubana, que por estas horas celebra también en Twitter el anuncio de su liberación.

Según su familia, la salud de Gross se ha "deteriorado severamente" en estos años, durante los que desarrolló artritis degenerativa en una pierna y una afección en el hombro. También se especula sobre el desgaste de sus facultades mentales.

Su esposa, Judy, emitió también un comunicado en el quinto aniversario del arresto de Gross en el que afirmaba que su marido "ha pagado un precio terrible por servir a su país".

Tras cinco años de encarcelamiento, "Alan está acabado. Es hora de que el presidente Obama lo traiga de regreso a Estados Unidos; de lo contrario, será demasiado tarde", advirtió entonces su esposa.

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos