Lidia Silveyra quiso dedicarse a la pintura toda la vida, pero no tenía tiempo. Cuando finalmente pudo hacerlo, al inscribirse en un taller de la Intendencia de Flores dictado por el pintor Roberto Cadenas, no se le pasaba por la cabeza que cuatro años después una de sus obras estaría viajando rumbo al Louvre, junto a la de otros 14 artistas uruguayos.
El próximo 18 de octubre se inaugurará en la sala de exposiciones del Carrousel du Louvre, un centro comercial que forma parte del predio del célebre museo parisino, la exhibición anual de la galería argentina Artes Reales. Esa muestra se realiza como parte del espacio Art Shopping del Salón Internacional de Arte Contemporáneo que se desarrolla en el Carrousel, y allí exponen pintores y escultores de todo el mundo. Algunos cuentan con su propio espacio, y otros, como en este caso, lo hacen dentro de los stands de galerías.
Este año Artes Reales incrementó su espacio permanente en el Salón y decidieron agrandar su habitual muestra de autores emergentes argentinos, mirando al otro lado del Río de la Plata para invitar a artistas uruguayos, que por primera vez tendrán su arte en el museo. Allí, entre las elegantes tiendas de Swarovski y Apple, y cerca de la Pirámide invertida, la estructura de cristal diseñada por el arquitecto chino-estadounidense Ieoh Ming Pei, que decora tanto el museo como este centro comercial subterráneo, estarán las obras de los uruguayos.
Cadenas fue contactado e invitado a sugerir nombres para la exposición entre sus estudiantes, que se sumaron a los elegidos en un concurso realizado tanto en Buenos Aires como en Montevideo para ser llevados a París. La ganadora del concurso, Susana Berón, también estudiante de Cadenas, recibió como premio la exoneración de los aranceles que se cobran para exhibir la obra, mientras que Silveyra recibió una mención. Las dos se cuentan en la delegación binacional, que tuvo un adelanto de lo que llevará a Europa en el Club de la Fuerza Aérea de Montevideo el pasado junio.
Cada uno de los 15 uruguayos llevará una obra. Primero irán a Buenos Aires para ser reunidas con las argentinas, y de ahí viajarán a París. “Esto es una distinción importante para estos artistas”, dijo Cadenas a El Observador. “Y es un destaque para estos artistas emergentes. Este es, como pasa en todos los ámbitos, un mercado muy chico, entonces hay artistas muy buenos que a veces quedan tapados y no trascienden. Estos artistas que exponen si estuvieran en otro país vivirían de la pintura”, explicó.
“Es lo máximo de lo máximo”, comentó por su parte Silveyra, sobre esta experiencia. La próxima semana viajará a París para participar de la inauguración, en la que además será su primera visita a la capital francesa. Para viajar recibió la ayuda de sus vecinos de la ciudad de Trinidad.
Amanecer, la obra de Lidia Silveyra que viajará a París
En París, Silveyra, que contó que tiene como temática predilecta los animales, expondrá Amanecer, un óleo sobre tela que retrata la cabeza de un caballo blanco. Entre sus crines se percibe la luz del amanecer, que provoca un juego de luces y sombras.
La exposición estará solo por 72 horas, hasta el 20 de octubre. Pero los involucrados reconocen que es apenas una primera instancia de algo que pretende mantenerse en el tiempo. La intención de parte de los argentinos es que los artistas uruguayos se integren de forma estable a esta exposición anual, generando así un canal para que los nuevos exponentes de la disciplina lleguen a las puertas de uno de los museos más importantes del mundo.
Antecedentes uruguayos
Si bien los artistas que viajan al Art Shopping debutarán en ese espacio, no son los primeros uruguayos en exponer allí. En la edición 2018 de la muestra, la artista radicada en España Sibu de Armas, fue convocada por la empresa brasileña de asesoría artística Vivemos Arte, luego de que descubrieran su trabajo a través de Instagram, y tuvo su obra Mi corazón sangrado en el Carrousel du Louvre.
Antes, en junio de 2015, Lorena Martínez pasó por el mismo espacio y expuso allí dos obras. Esta arquitecta y artista procedente de Piriápolis, se dedicó a viajar por Europa luego de la exposición, y murió en un accidente en Budapest.