El consejo de ministros alemán aprobó este miércoles la reforma del fondo de rescate europeo (EFSF) acordada el pasado 21 de julio en la cumbre de líderes de la Unión Europea (UE), que dota a este órgano de más recursos para frenar la crisis de la deuda.
En su reunión semanal, los ministros del gobierno de centro-derecha germano sancionaron el proyecto de ley que refuerza este mecanismo, y que pasará ahora Parlamento federal, como obliga la constitución alemana, para su estudio, reforma y ratificación, lo que prolongará el proceso hasta finales de setiembre.
El documento aprobado por el gabinete de la canciller federal, Angela Merkel, sancionó el aumento del volumen disponible para préstamos que puede conceder el EFSF a los países con dificultades financieras y permitió al organismo adquirir bonos soberanos.
Así, el fondo de rescate contará con 440.000 millones de euros a su disposición y los estados de la eurozona deberán aportar en garantías 780.000 millones de euros, de los que 211.000 millones provendrían de Alemania (27 %).
El objetivo de esta reforma es favorecer la estabilidad de las naciones con problemas crediticios como Grecia, Portugal e Irlanda, y de sus respectivos sectores financieros, así como la del conjunto de la eurozona y su moneda común.
El proyecto de ley no mencionó la capacidad de decisión del Parlamento federal (Bundestag) en la aprobación de ciertas actuaciones del EFSF, uno de los puntos más polémicos de los acuerdos del 21 de julio para los partidos alemanes.
En este sentido, Merkel tiene previsto reunirse este miércoles con los portavoces de todos los grupos parlamentarios para explicarles en detalle el proyecto de ley aprobado y buscar su apoyo.