Por primera vez desde la vigencia de la reforma tributaria, en julio de 2007, los impuestos a los ingresos de las personas superaron a las imposiciones sobre las rentas de las empresas.
Rentas personales tributaron más que empresariales
Los impuestos a la Renta de las Personas Físicas, a los No Residentes y el Impuesto de Asistencia a la Seguridad Social representaron 15,2% de los ingresos