Radiantes, los operadores turísticos de Rocha afirman que el arranque de la actual temporada turística es por lejos la mejor de los últimos años, y la presencia de vacacionantes en las playas del departamento, las instalaciones de los comercios llenas de clientes, y las dificultades de algunos servicios desbordados por la demanda brindaban el pasado fin de semana un panorama por demás elocuente de esa realidad que rompe los ojos.
Tan es así que según las consultas efectuadas por Observa en varios balnearios rochenses, al menos hasta finalizada la primera quincena, cualquier turista que pretenda vacacionar unos días en Rocha va a tener serias dificultades para conseguir donde quedarse.
De hecho, al menos para quienes pensaban pasar el fin de semana en la zona, desde el pasado viernes no había disponibilidad de alojamientos en los hoteles y bungalows de La Paloma, La Pedrera y Punta del Diablo, y Barra del Chuy.
Incluso Carmen Méndez, del Centro de Hoteles, afirmó que desde los hoteles de Rocha -25 kilómetros al oeste de La Paloma- los empresarios respondían negativamente a las consultas de sus colegas de la costa cuando les preguntaban si aún les quedaban camas pretendiendo derivar turistas.
En La Paloma tampoco había muchas casas disponibles en alquiler, según contó a Observa Manuel, funcionario de la Cámara Inmobiliaria de Rocha. “Van a quedar algunas pocas casas a partir del lunes (10), y algunas más a partir del 15, pero la demanda es muy buena y pensamos que la segunda quincena va a estar muy lleno todo también”, aseguró.
En tanto, el panorama en los campings del principal balneario rochense, con carpas una al lado de la otra de punta a punta, demostraba un panorama inequívoco.
En La Pedrera tal vez el movimiento y la actividad turística era aún más elocuente el fin de semana. “Esto está repleto, impresionante”, exclamó satisfecha a Observa Nilsa Alvez, presidenta de la Liga de Fomento y Turismo de La Paloma y propietaria de Agua Azul, un complejo de bungalows en el balneario, que está completo desde fines de diciembre y en el que no va a haber casi disponibilidad de albergar a nuevos turistas hasta casi el resto de enero.
“Yo creo que como nunca han venido muchos argentinos, y cada vez más brasileños, aunque éstos todavía no han descubierto Rocha. Les sigue atrayendo más Punta del Este”, opinó la operadora.
En las puertas del complejo se ven varias matrículas argentinas, algunas porteñas pero muchas rosarinas y cordobesas, alguna brasileña, y hasta una pareja que habla inglés. Pero, notoriamente, sobresalen las matrículas uruguayas, de todas las procedencias. “Yo creo que la gran diferencia (en relación a otras temporadas) es que ha habido una muy mayor movimiento en el turismo interno”, opina Alves.
Además, resalta que en temporadas anteriores el balneario se llenaba de turistas en los días previos y posteriores al cambio de año y que luego iba mermando día a día. “Tengo la impresión que eso no está pasando esta vez y que vamos a tener una presencia de turistas más sostenida”, dijo.
De hecho, la operadora asegura recibir unos cuarenta mail diarios y exhibe un pedido de dos o tres familias españolas, de Valencia, que llegarán al complejo el 13 de febrero.
También en Punta del Diablo (ver recuadro) no había lugar para más nadie este fin de semana. “Ha estado lleno desde fines de diciembre no hay lugar para alquilar desde entonces porque es un recambio permanente: sale uno y entra otro”, dijo Ruben Temes, uno de los principales operadores inmobiliarios del balneario.
En Barra del Chuy, Karina, de la inmobiliaria JR, no tienen dudas de que es el enero en que ha ido más gente al balneario al menos desde que funciona la empresa, hace 10 años. Observa dialogó el sábado 9 con la operadora, por unos veinte minutos, en la propia inmobiliaria: durante todo ese tiempo no menos de cinco clientes ingresaron a la búsqueda de un lugar para quedarse el fin de semana recibiendo, invariablemente, la respuesta: “no nos queda nada hasta el quince. Yo no se si es que mucha gente que sale en febrero resolvió ahora hacerlo en enero, pero lo cierto es que es un infierno de gente”, dijo.