El partido deja de ser partido enseguida, cuando en seis movimientos (que incluyeron tres aces, el 15-0, 30-0 y el punto) y en un minuto de acción sobre el verde césped de Wimbledon, Serena Williams sube al marcador el 1-0. Definitivamente la final de singles de tenis femenino de los Juegos Olímpicos de Londres 2012 iba a marcar un rumbo histórico, ya no solo por la conquista de la estadounidense que pasó a integrar la más selecta nómina de esa disciplina, debido a que una hora después adosaría a los cuatro Grand Slam el oro olímpico, sino porque en un paseo de tenis, con una brillante exposición y un juego demoledor, le ganó a la rusa Maria Sharapova el último partido 6-0, 6-1 en 62 minutos.
Serena para la historia
Wimbledon le dio a la estadounidense una histórica conquista, porque resolvió la final en 62 minutos y es la segunda tenista que gana los cuatro Grand Slam y el oro olímpico