Godín ensayó la pirueta en el aire. Agarró la pelota mordida. Pero se terminó colando en el arco de la Juventus. El Wanda Metropolitano estalló. Y en medio de toda la locura el técnico de Atlético Madrid, el argentino Diego Simeone, giró y de cara a la tribunas se tomó los genitales.
Después del partido, con las revoluciones más bajas, el entrenador explicó en conferencia de prensa: “¿El gesto? Y la verdad que lo sentí, porque poner a (Diego) Costa y a Koke después de un mes y medio que no jugaban, había que tener huevos. Y los puse, y salió bien. Ya lo he hecho en alguna oportunidad de jugador”.
La Nación recordó que “en su época de futbolista, Simeone había realizado ese gesto obsceno defendiendo la camiseta de Lazio, en su largo período como protagonista del Calcio. Ahora, el DT palpita la posibilidad de acceder a los cuartos de final de la Champions League, en busca del primer gran trofeo europeo para el club colchonero”.