Trabajó en el estudio de su padre Guillermo Gómez Platero y en 2002, cuando Uruguay estaba en plena crisis, tuvo lo que considera uno de sus principales éxitos profesionales: ganó un concurso para hacer una obra en la ciudad de Guayaquil, Ecuador. Esta apuesta le permitió a Martín Gómez Platero armar la base de su equipo de trabajo. Hoy el estudio Gómez Platero tiene más de 100 proyectos de arquitectura residencial, comercial, corporativa y hotelera, entre otros, realizados en Uruguay, Argentina, Ecuador, Paraguay y Perú.
¿Se considera un emprendedor?
Creo que sí. Estoy siempre pensando cómo ir para adelante, cómo generar más proyectos, cómo tener más clientes encantados y siempre pensando en cómo mejorar. Este es otro estudio que continúa una tradición familiar, aprendí mucho de mi padre. Me marcó mucho la arquitectura de los 70, los edificios emblemáticos en Punta del Este y Montevideo realizados por el estudio Guillermo Gómez Platero – Rodolfo López Rey.
¿Se imaginó en sus comienzos el crecimiento que logró?
El reciclaje que hicimos una terminal de ómnibus y un shopping en Ecuador en plena crisis del 2002, lo considero uno de nuestros principales éxitos. En ese momento el empresario Enrique Baliño (Xn Consultores) me dijo que pensara en grande y me preguntara qué estudio quería tener dentro de 10 años. Era difícil por la crisis, pero soñé con un estudio de 60 personas trabajando para el exterior.
¿Qué características personales piensa que lo ayudaron a emprender?
Soy optimista sin perder de vista la realidad. Un optimista con los pies sobre la tierra. El optimismo es lo que te da la fuerza para empujar e ir hacia adelante y ver oportunidades que capaz que otra gente las ve pero no se tira a lograrlas. Acá con mucha dedicación, mucho trabajo y mucho optimismo se pueden alcanzar metas que en otro momento parecían más inalcanzables.
¿Qué le recomendaría a un profesional que quiere emprender?
Es muy importante trabajar en equipo y siempre es mejor emprender con alguien. Cualquiera de nosotros es muy bueno en algo, pero ninguno es bueno en todo. Entonces hay que saber en dónde no somos buenos para rodearnos de gente mejor que nosotros en esos aspectos y de esa forma ser sólidos.
¿Considera que en Uruguay hay oportunidades para emprender?
Está mucho mejor que hace un tiempo, pero todavía estamos lejos de los ratios que deberíamos tener a nivel mundial. Acá se enfrió un poquito la economía pero no creo que pase a mayores. Estamos en un momento ideal para ser emprendedores. Hay países como Perú, Panamá y Colombia que están con una fuerza enorme, o sea que es una oportunidad brutal para todos.
¿Tuvo algún fracaso? ¿Cómo lo manejó?
Tuve un montón. Quisimos abrir un estudio de arquitectura e ingeniería en Catar y habíamos hecho una alianza con CSI. Era una buena idea, pero los socios libaneses tuvieron que irse por una guerra y el proyecto fracasó. Creo que todo emprendedor tiene que aplaudir los fracasos. El que no fracasa es porque está paralizado y no está buscando todas las oportunidades que hay. No hay nadie que sea exitoso que no haya fracasado varias veces. No me asusta equivocarnos. Si no tengo buenos resultados, cambio y voy por otro lado.
¿Dónde se siente más cómodo trabajando en Uruguay o el exterior?
Uruguay es la base. Para poder presentarte afuera tenés que ser fuerte donde estás instalado y tener las credenciales para presentarte afuera. Por lo tanto, para nosotros Uruguay es el mercado objetivo número uno. Por supuesto, es un mercado chico, que tiene altas y bajas por lo tanto nos parecen importantes las obras en el exterior, pero nunca descuidando el mercado uruguayo.
¿Cómo definiría el estilo o la impronta del Estudio Gómez Platero?
Tenemos una obsesión porque el cliente esté encantado, no contento, sino que tiene que estar realmente enloquecido con el producto que le da el estudio. Para eso es fundamental hacer una arquitectura contemporánea y que proponga un excelente nivel de diseño, pero en función de lo que el cliente quiere. Es un equilibrio de tres patas: lo que quiere el cliente, buen nivel de diseño y que sea un aporte a la ciudad o al entorno en el que está inserto. Si no cubrimos esas tres patas fracasamos en algo.
¿Cómo ve la tendencia en la arquitectura?
Hay una tendencia muy fuerte a buscar una arquitectura sustentable, está muy de moda pero es una realidad y todos tenemos que aportar. Cada vez que nos encargan una obra entendemos que es un desafío hacer una mejor ciudad. Lo mismo desde el punto de vista del medioambiente. En América Latina todavía no estamos tan acostumbrados a cuidarlo como en Europa y Estados Unidos.