Los neumólogos, los especialistas que atienden a estos pacientes, sostienen que como consecuencia de la primera ola de contagios, están viendo "una avalancha" de pacientes recuperados de covid-19. Así lo dijo la presidenta de la Sociedad Uruguaya de Neumología (Suneumo), Jimena Núñez a El Observador.
"Hay un montón de gente que queda con ausencia de olfato, por ejemplo. Hasta un año –de pérdida del olfato– hay reportes. Otros que persisten con fatiga o cansancio muscular de la propia internación en CTI, pero la forma más severa es la permanencia de la insuficiencia respiratoria, ahí entramos nosotros", explicó Nuñez.
Los especialistas dividen a los pacientes en tres colores, en función de su gravedad. Los pacientes "rojos", que son los que cursaron la enfermedad de forma más grave y quienes tienen más posibilidades de presentar el síndrome poscovid.
Los "amarillos", que tuvieron insuficiencia respiratoria, pero que no requirieron ingreso a cuidados intensivos y los "verde" que tuvieron pocos síntomas. Estos últimos "son los que más nos llamaron la atención, porque si bien tuvieron pocos síntomas, después fueron persistentes y nos llevamos sorpresas de afectaciones graves", dijo la especialista.
Los pacientes catalogados con el color verde cursaron la infección por covid-19 en su casa, pero al presentar el síndrome poscovid, los neumólogos ven sus pulmones "gravemente afectados", aunque, según dijo Núñez, "no es la norma que durante el poscovid las personas terminen en internadas en CTI".
Según datos recogidos por el Hospital de Clínicas, un 40% de los pacientes que cursan covid-19 desarrollan síndrome de dificultad respiratoria aguda y en un 20% los casos son graves.
La respuesta del sistema de salud
Los especialistas desconocen todavía la magnitud de pacientes que están presentando –y presentarán– estas afecciones. El bioquímico y excoordinador del GACH, Rafael Radi, llegó a un cálculo con base en las estadísticas internacionales y dijo que en Uruguay, al menos 3.500 personas quedarán con "secuelas graves e inhabilitantes" después de haber cursado la infección.
En tanto, en el Hospital de Clínicas estiman que alrededor del 10% de los pacientes recuperados "continúan presentando síntomas" durante un tiempo prolongado.
Los neumólogos no saben cuántos pacientes tendrán que atender, pero estiman que será "un pool grande de personas", sobre todo de los catalogadas como "amarillos" y "rojos", dijo Núñez, quien contó que la Suneumo le pidió al Ministerio de Salud Pública (MSP) los datos para llegar a un estimado de la demanda que tendrá esa especialidad a causa del síndrome poscovid.
Pero, los pacientes recuperados que son diagnosticados con síndrome poscovid presentan grupos de síntomas que se superponen y que afectan a varios sistemas del organismo. Por eso, además de la neumología, estas personas requieren la atención de otras especialidades médicas, por lo tanto, según Radi, el abordaje del paciente debe ser "interdisciplinario".
Sin embargo, en el ámbito público todavía la creación de estas unidades sanitarias no están sobre la mesa. Consultado al respecto, el ministro de Salud Pública, Daniel Salinas, dijo que la cartera abordó el asunto "desde el inicio con el convenio con el Banco de Seguros del Estado (BSE), que fue visionario" y apuntó que "se sigue avanzando", aunque no detalló las acciones en ese sentido.
Por otro lado, el gerente general de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE), Eduardo Henderson, explicó a El Observador que la atención "se está haciendo por especialidad, pero no de forma multidisciplinaria".
El jerarca consideró que "es viable" crear estas unidades, pero que la atención "se centra en los síntomas más frecuentes" y por especialidades, como la fisioterapia o la neumología para atender la insuficiencia respiratoria. A su vez, explicó que quienes más sufren el síndrome poscovid son quienes ya tenían comorbilidades previas a infectarse con covid-19.
"Tengo entendido que el único que tiene algo pensado es el Hospital del Clínicas", dijo Henderson. De hecho, la Universidad de la República (Udelar) presentó en su Rendición de Cuentas una propuesta para "crear un grupo multidisciplinario para el seguimiento y la rehabilitación de los pacientes que cursan el síndrome poscovid".
La Udelar, que presentará el proyecto este miércoles en la Comisión de Presupuesto integrada con Hacienda de la Cámara de Diputados, estimó que este grupo de seguimiento y rehabilitación requerirá un gasto de unos $11.378.052 anuales, destinados a recursos materiales, humanos e inversiones.
El asistente de la dirección del Hospital de Clínicas, Martín Esteche, dijo a El Observador que la institución pretende convertir el ala oeste del piso ocho en una unidad equipada para el seguimiento poscovid y que esté a disposición de "todos los usuarios de ASSE y a las personas que quieran consultar de forma particular o provenientes de otras mutualistas".
Camilo dos Santos
Hospital de Clínicas
Según el estudio realizado por Udelar, al que tuvo acceso El Observador, la mayoría de los recuperados de covid-19 presentaron con frecuencia fatiga, ansiedad, dolor en las articulaciones y dolor de cabeza luego del hisopado negativo y otras afecciones más críticas como fibrosis pulmonar, accidente cerebrovascular y miocarditis.
El hospital ya está realizando el seguimiento de los pacientes poscovid con especialidades que trabajan en coordinación, como fisiatría, neumología o psicología médica, pero lo está haciendo "de forma incipiente", dijo el asistente de dirección.
El proceso "implica una una etapa de seguimiento telefónico enseguida del alta y después un seguimiento ambulatorio donde se descartan todas las complicaciones neurológicas, cardiovasculares, musculares, respiratorias, entre otras", explicó Esteche, que contó que la propuesta se le entregó en mano a Salinas –junto con otras iniciativas–. Según el jerarca del Hospital, el MSP "está totalmente en sintonía".
Por su parte, en el ámbito privado, algunas mutualistas montaron unidades especializadas en la atención y seguimiento de los pacientes poscovid –como es el caso de Casmu y la Asociación Española–. El Observador intentó comunicarse con el coordinador de las instituciones médicas, Carlos Cardoso, para conocer las acciones al respecto, pero no obtuvo respuesta.