Antes de seguir, la trama: dirigida por el mexicano Alejandro Monteverde, Sonido de libertad está basada en una historia real. Es la de Tim Ballard, un agente del Departamento de Seguridad Nacional estadounidense que dedicó buena parte de su carrera a perseguir pedófilos y luego a rescatar a niños víctimas de explotación sexual en distintas partes del mundo, abandonando incluso su carrera para convertirse en justiciero por cuenta propia.
A través de donaciones de privados y de sociedades, Ballard se dedicó a financiar estas operaciones de rescate, investigaciones y programas de cuidados para estos niños rescatados, a veces colaborando con autoridades locales, otras veces haciendo las cosas “por fuera”.
El relato del agente, sin embargo, ha sido cuestionado, con distintos reportes periodísticos señalando exageraciones y verdades a medias para mejorar su imagen pública. Los cuestionamientos han resurgido con el estreno de la película, lo que llevó a que el estudio responsable, Angel Films, publicara un extenso texto aclaratorio en el que se detalla punto a punto qué es real y qué ficción en la película.
En ese texto, la empresa dice “es importante señalar que la historia real del trabajo de Tim Ballard tiene muchas facetas y sigue desarrollándose. Mientras que Sonido de libertad da un vistazo a su viaje, meterse con más profundidad en sus proyectos y en la lucha contra el tráfico de personas es crucial. Mirar la película y explorar fuentes confiables sobre el tema puede servir como un punto de partida para cualquiera que quiera saltar a la acción y contribuir a la causa”. Cuáles son esas fuentes confiables, no lo dice.
¿Quiénes están detrás de la película?
Sound of freedom se estrenó este año, pero se terminó de filmar en 2018. Originalmente, 20th Century Fox tenía previsto distribuirla, pero cuando el estudio fue comprado por Disney, el filme fue encajonado por la nueva administración, lo que llevó a que la empresa encargada de producir la película, la mencionada Angel Films, comprara los derechos y decidió distribuirla por cuenta propia, luego de que el proyecto también fuera rechazado por Amazon y Netflix.
Angel Films tiene su sede en la pequeña ciudad de Provo, en el estado de Utah. La empresa se dedica sobre todo a producir contenidos vinculados a la religión. Están, por ejemplo, detrás de la serie Los elegidos, sobre la vida de Jesús, que se puede ver en Netflix.
Sonido de libertad también difunde un mensaje cristiano y ha recibido el padrinazgo de las ramas más conservadoras y estrictas de esa religión. También son firmes creyentes Ballard y el productor responsable del proyecto, el mexicano Eduardo Verástegui, que también actúa en la película, y es cercano a figuras como el expresidente estadounidense Donald Trump, al partido de ultraderecha español Vox, activista contra el aborto en Estados Unidos, y ahora también dueño de una carrera política en su país de origen.
Y también el protagonista, Jim Caviezel. Un actor que se hizo conocido, curiosamente, por encarnar al personaje del título en La pasión de Cristo. En cuanto a sus creencias políticas, Caviezel también ha manifestado apoyo a Trump, y también al movimiento QAnon, una pieza clave del asalto al Capitolio estadounidense de 2021, y que difunden diversas teorías conspirativas.
Entre ellas, que a Trump le robaron las últimas elecciones y que distintos dirigentes demócratas de Estados Unidos –como Hillary Clinton– son satanistas y están detrás de una red secreta de pedofilia que opera desde una pizzería de la ciudad de Washington, y que el secuestro de niños está vinculado con ritos caníbales y la extracción de una hormona llamada adenocromo para perpetuar sus vidas. La teoría se conoce como Pizzagate, y como puede leer, se conecta con la trama de la película.
La conexión fue hecha explícita por Caviezel durante la gira de prensa del filme, lo que llevó a Angel Films a aclarar que QAnon no tiene nada que ver con la película, ni que hay una intención política o conspirativa detrás de la historia.
Otra particularidad de la producción es que Angel Films opera de la misma forma que la plataforma argentina Orsai. Si el método de financiamiento de la película La uruguaya le pareció novedoso, esta empresa ya lo aplica desde hace tiempo: cada proyecto se financia en parte con el aporte colectivo de donantes, que si el proyecto genera ganancias, reciben un 120% de beneficios, o pierden todo si la cuestión no camina. Además, se les permite figurar en los créditos.
La película recaudó más de US$ 180 millones
Sonido de libertad recaudó US$ 5 millones de esta forma, con el aporte de 6600 personas, entre ellas algunos millonarios de distintos rubros, y también anónimos. Entre ellos, Fabian Marta, un estadounidense de 51 años que en julio fue arrestado nada más ni nada menos que por secuestrar a un menor.
Otra estrategia de Angel es el “pay it forward”, un sistema de compra de entradas solidario que permite a quienes sacan su boleto para una función comprar un segundo ticket para otra persona que no pueda pagarlo –en Estados Unidos, el precio de una entrada puede llegar a US$ 28 en ciudades grandes, mientras que el promedio está en unos US$ 12—. Ese ha sido uno de los elementos clave en el éxito de taquilla de Sonido de libertad, pero también ha generado un fenómeno curioso: salas agotadas, pero sin público adentro.
Guerra cultural
Alejandro Monteverde, el director de la película, se lamenta. Lo tiene a mal traer lo que ha pasado con la película y el discurso que se ha generado en torno a ella. En una entrevista con el diario español El País, el mexicano dijo que la controversia “le sirvió” a la película.
“Me da tristeza tener que depender de la controversia para llegar allí. Dicen que la controversia vende, pero se me hace una forma no muy elegante de vender un producto. Para mí lo elegante es dejar que la película hable por sí sola. Esto no fue adrede, fue muy sencillo. Gente que trabajó en la película tiene mucha pasión por expresar sus opiniones y al momento de hacerlo quitaron el trabajo mío”, agregó.
Sonido de Libertad se estrena este jueves en los cines uruguayos
Monteverde criticó que el discurso conspiranoico de su protagonista haya opacado el proyecto, y que no se le haya permitido defender su trabajo. “El autor soy yo y me llamó la atención que muchos medios no se tomaron el tiempo de escuchar al autor antes de sacar las notas con las acusaciones”, dijo el director.
También cuestionó que el proyecto se haya “politizado”, y afirma que su película quedó atrapada en la grieta política estadounidense, y que es una víctima más de lo que se conoce como “guerras culturales” (culture wars), un término que en el país del norte se ha rescatado en los últimos tiempos para hablar sobre los duelos ideológicos llevados al campo del arte, con productos creados para ofender al contrario y bajar línea.
La agencia AFP señalaba en un informe sobre la película que “los conservadores se han deshecho en elogios hacia Sonido de libertad por dirigirse a un sector trabajador estadounidense que, según ellos, ha sido desairado por las élites de Hollywood. Los liberales, en tanto, la han llamado una herramienta de reclutamiento de la extrema derecha, que promueve la teoría conspirativa QAnon sobre una secta de pedófilos de Hollywood y el Partido Demócrata que supuestamente secuestra niños y les extrae su sangre”.
Esa disputa ha seguido incluso hacia los terrenos más tradicionales de la política. Luego de ver la película en una función privada organizada por Verástegui, Trump dijo que en la eventualidad de volver a la presidencia. “Acabaré inmediatamente con la pesadilla de la frontera de Biden, que los traficantes explotan con niños y mujeres vulnerables. Pediré al Congreso que todo aquel que se dedique al tráfico infantil en la frontera sea juzgado de forma inmediata con la pena de muerte”.
Sonido de libertad en Uruguay
Con todo ese llamativo trasfondo, la película llega este jueves a las cadenas de cines privadas uruguayas –Movie, Grupocine y Life– con algunas peculiaridades en su desembarco en estas tierras.
Según supo El Observador, a diferencia de lo habitual, donde empresas locales tienen acuerdos de distribución con los grandes estudios de Hollywood, Sonido de libertad llegó directamente al país través de Angel Films.
La película se va a estrenar con al menos nueve funciones agotadas, y más de 7000 entradas colocadas en preventa en todo el país.