El primer ministro de Sri Lanka, Ranil Wickremesinghe, asumió como presidente interino en reemplazo de Gotabaya Rajapaksa, cuya renuncia -enviada por correo electrónico tras huir del país al menos cinco días después que una multitud invadiera la residencia presidencial- fue aceptada por el Parlamento, en medio de protestas por la crisis económica que sacude a la isla ubicada al sur de India.
El Parlamento elegirá un nuevo presidente el miércoles próximo para completar el mandato hasta noviembre de 2024, según anunció el presidente legislativo, Mahinda Yapa Abeywardana. Rajapaksa anunció su renuncia ayer desde Singapur, adonde llegó luego de haber escapado un día antes de Sri Lanka con destino a Maldivas. Es el primer jefe de Estado en dimitir desde que su país optó por un régimen presidencial en 1978.
"Gotabaya ha renunciado legalmente" con efecto a partir del jueves, dijo este viernes Abeywardana, según consignó la agencia de noticias AFP. De acuerdo con la Constitución, el primer ministro Wickremesinghe asumió como presidente interino. El flamante mandatario provisional, de 73 años, prestó juramento ante el presidente de la Corte Suprema, Jayantha Jayasuriya, dijo en un comunicado la oficina del primer ministro.
El jefe del legislativo confirmó que el miércoles 20 se elegirá en el seno del parlamento quién continuará el mandato presidencial en curso. Podrán presentarse candidaturas hasta el martes y los diputados deberán votar a un nuevo jefe de Estado el miércoles. La ausencia de un anuncio formal de la renuncia de Rajapaksa había generado cautela entre los manifestantes antigubernamentales, que celebraron la salida del ahora exmandatario.
Como presidente, Rajapaksa gozaba de inmunidad y entendió que tendría que salir al exterior antes de renunciar para evitar ser detenido. El expresidente de Maldivas Mohamed Nasheed habría participado en privado en su salida de Sri Lanka, tras advertir que Rajapaksa sería asesinado si permanecía en el país. Según fuentes diplomáticas, Estados Unidos le negó el visado porque había renunciado a su ciudadanía estadounidense en 2019 antes de ser candidato a la presidencia.
La grave crisis económica llevó a Sri Lanka a caer en default y a entablar negociaciones con el Fondo Monetario Internacional para refinanciar una deuda externa del orden de los US$ 51.000 millones, conversaciones que, sin embargo, descarrilaron ante el descontento popular y las masivas manifestaciones que obligaron a Rajapaksa a renunciar.
La isla se está quedando sin combustible, por lo que el gobierno ordenó el cierre de oficinas no esenciales y escuelas para reducir el transporte. En la capital Colombo los manifestantes desocuparon varios edificios públicos que habían invadido en los últimos días, luego de que Wickremesinghe ordenase a las fuerzas de seguridad restaurar el orden y declaró estado de emergencia.
"Nos estamos retirando pacíficamente del Palacio Presidencial, la Secretaría Presidencial y el despacho del primer ministro con efecto inmediato, pero la lucha continúa", anunció una portavoz de los manifestantes. Por el momento, la capital sigue bajo toque de queda y vehículos blindados patrullan algunos sitios. Los manifestantes, en tanto, también desocuparon los estudios de la principal canal estatal de televisión.