21 de abril de 2017 5:00 hs

El presidente de Brasil, Michel Temer, apuesta el legado de su turbulento gobierno a la aprobación de un programa de reformas económicas liberales, mientras el país es bombardeado con revelaciones de corrupción en la política.

Apoyado por el establishment y por los partidos que impulsaron la destitución de su exaliada, la izquierdista Dilma Rousseff (2011-2016), Temer encabeza las negociaciones con el Congreso, su gran socio desde que llegó a la presidencia, pero que últimamente envió señales alarmantes al Ejecutivo.

Las cosas cambiaron drásticamente desde que la corte suprema autorizó abrir 76 investigaciones a políticos sobre posibles desvíos millonarios basadas en las confesiones de exejecutivos de Odebrecht, que regaron de acusaciones a ocho ministros, 29 senadores y 42 diputados, muchos del núcleo del gobierno conservador.

Más noticias
Ya en condiciones normales, endurecer las condiciones de jubilación o flexibilizar al mercado laboral no son proyectos fáciles de promover.

Pero en medio de la peor recesión de la historia y con casi una generación política entera sentada en el banquillo de los acusados, exige mucho más trabajo.

Intención

Cuando falta un año y ocho meses para que concluya su mandato, Temer pretende aprobar sus reformas y compensar la pérdida de imagen por el escándalo de corrupción de Petrobras, que salpica a su gobierno.

Cambios

La prioridad de Temer fue encauzar la economía con cambios estructurales que requieren un alto apoyo parlamentario.

Jubilaciones

El presidente ya logró congelar el gasto público por 20 años y ahora quiere modificar el sistema de pensiones al aumentar la edad de retiro.

EO Clips

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos