Sin embargo, siete de cada diez canadienses encuestados dijeron que el aumento del comercio de su país con China podría ser de beneficio y contribuir a reducir la dependencia de los productos estadounidenses.
El 54 por ciento de los ciudadanos de EEUU -cuyo intercambio comercial con los chinos tiene un millonario déficit en su perjuicio-, y el 50 por ciento del vecino país del norte, manifestaron que les preocupa el nivel de las inversiones chinas en sus respectivos países.
Asimismo, el 42 por ciento de canadienses y el 31 por ciento de EEUU tienen la visión de que Pekin dominará al mundo en un futuro cercano.A pesar de todo, un número sustancial de los entrevistados ven el crecimiento económico chino como una oportunidad.