21 de julio 2023 - 5:03hs

Hasta hoy la negociación salarial en el sector de la industria del medicamento parece estar en un punto sin retorno. El Sindicato del Medicamento (SIMA) eligió estratégicamente ocupar este miércoles la planta productiva del laboratorio Libra —pertenenciente al presidente de la Asociación de Laboratorios Nacionales, Carlos Scherschener— para detener sus actividades y retomar las medidas de fuerza. Esto se desprende de una negociación salarial que lleva más de dos meses y 19 mesas de negociación que no tuvieron resultados concretos

"En la última mesa de negociación hace 15 días la patronal hizo su última oferta de acercamiento a las aspiraciones del sindicato con respecto a lo salarial", señala en diálogo con El Observador, el presidente de SIMA, Nicolás Toulón. En esta oportunidad desde el lado de las empresas se ofreció que el salario de los trabajadores del sector crezca un 0,5% el primer año, un 0,6% en 2024 y un 0,7% en el 2025. "Al presentarse esta como la última propuesta de la Cámara, el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) entendió que no tenía que convocar más y nosotros retomamos el plan de lucha que teníamos porque estabamos en cuarto intermedio a solicitud del ministerio", indica Toulón.

Los pedidos del sindicato reivindican el crecimiento del salario real del 3% por año en un convenio a dos años—independientemente de los ajustes semestrales y correctivo anual por inflación—. Al día de hoy el referente del sindicato fija el salario promedio de la industria entre $ 55.000 y $ 56.000.

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Además del aspecto salarial, el sindicato reclama tres puntos: el primero es garantizar el beneficio del almuerzo o la cena para todos los trabajadores (hoy en día el 80% de los laboratorios brindan ese beneficio). El segundo aspecto se refiere a "horas de cuidado" para personas que tengan a cargo menores de edad o familiares que necesiten cuidado y por un motivo puntual necesiten abandonar momentáneamente su trabajo. "No estamos pidiendo salir por salir, que todo sea justificado", remarca el referente sindical.

Finalmente,  desde un ángulo más conceptual, el sindicato reclama que el ministerio tiene la visión de que la industria se define como "la transformación de la materia prima". Sin embargo, hay laboratorios que no transforman la materia prima, sino que acondicionan los productos y por ello no quedan comprendidos dentro de otro grupo de Consejos de Salarios, con otras categorías y beneficios. "Por eso queremos lograr definir lo que es la industria del medicamento", asevera Toulón.

En la otra orilla está la Asociación de Laboratorios Nacionales (ALN) que asegura que durante todo el proceso tuvo una actitud "absolutamente racional" con "diversas y variadas propuestas para tratar de alcanzar un convenio colectivo que se supone que es lo deseable tanto para el sindicato como para la patronal", asegura a El Observador el gerente de la Asociación de Laboratorios Nacionales, Álvaro Martínez.

"A veces visualizamos que Sima realiza un ejercicio sindical que deriva en  mayores conflictos antes de alcanzar un razonable, rápido y eficiente convenio colectivo", sostiene el gerente de ALN y recuerda que en la primera reunión en el MTSS el sindicato llegó con una declaración de pre-conflicto; esto sumado a la ocupación. "Son cosas que no hacen bien al contexto de una negociación pacífica", expone.

Martínez hace hincapié en que una negociación implica una transacción y concesiones para llegar a un acuerdo. "No se trata de que haya imposiciones en ninguna de las partes, entendemos que buena parte de las aspiraciones del sindicato ya han sido contempladas", remarca Martínez aunque afirma en que no son todas las aspiraciones. 

¿Un sector en crecimiento?

Desde el SIMA aseveran que durante la pandemia por covid-19 la industria de los laboratorios fue "muy favorecida". "Se triplicaron las ventas y no tuvo impacto negativo, solo positivo", apunta Toulón y señala que esto se mantuvo incluso luego de la emergencia sanitaria, califica al sector como "privilegiado" dentro de la industria y a su crecimiento como constante.

Sin embargo, la ALN sostiene que esta bonanza no fue homogénea. 

Martínez resalta que  el sector no tuvo pérdida salarial durante la pandemia, pero  no está de acuerdo con la visión de que el sector está, en su totalidad, en crecimiento. "No es homogéneo, a algunas les ha ido mejor, a otras más o menos y a otras mal", sostiene Martínez y recuerda que al haber estado las intervenciones quirúrgicas suspendidas hubo menos internaciones y ejemplifica también con los productos que se usan para prevenir la influenza que no se comercializaron porque mejoraron los índices de esas patologías a raíz del buen uso del tapabocas. "Eso no es un dogma de fe, es un comentario del sindicato que no tiene sustento alguno", culmina Álvarez.

 

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