Desesperados familiares de los reclusos se concentraron afuera del penal ante los primeros reportes del motín, y arrojaban piedras contra la policía de la cárcel en protesta por la falta de información y en demanda de que se les abrieran las puertas para entrar.
Antes del amanecer, salió "una ambulancia del penal pero no nos dejaron ver nada, también una del Servicio Médico Forense", dijo Ernestina Grimaldo, vecina de la colonia Topo Chico, quien tiene un hijo internado en la prisión.
"Aquí vamos a quedarnos bloqueando la avenida hasta que nos den una respuesta, queremos saber cómo están nuestros familiares porque nos están diciendo que hay más de 50 muertos y ninguna autoridad nos da respuesta", añadió Grimaldo.
Por uno de los costados del penal, una veintena de personas trataba de comunicarse a través de gritos y chiflidos con los reclusos para saber sobre el estado de sus familiares.
"Las autoridades penitenciarias trabajan para brindar información a los familiares de los internos a la brevedad", indicó el gobierno estatal en Twitter.
Vecinos del barrio donde se encuentra el penal, dijeron a la prensa que se escucharon varias detonaciones en la madrugada, y una gran columna de humo se apreciaba desde los alrededores del reclusorio, que era sobrevolado por helicópteros y estaba rodeado por policías.
El papa Francisco inicia el viernes una visita a México durante la cual visitará una cárcel de Ciudad Juárez, frontera con Estados Unidos. El papa estará en México del 12 al 17 de febrero.
Cárceles sobrepobladas
Las cárceles mexicanas sufren de un importante índice de sobrepoblación y en los años recientes han registrado diversos motines.
En febrero de 2012, 44 presos murieron y otros 30 escaparon de la cárcel de Apodaca, también en Monterrey.
El sistema penitenciario mexicano quedó en entredicho tras la fuga del narcotraficante Joaquín "El Chapo" Guzmán de la cárcel de alta seguridad el Altiplano, el pasado julio. Guzmán, quien huyó a través de un túnel, fue recapturado en enero de este año.
A raíz de la fuga del "Chapo", el presidente Enrique Peña Nieto se comprometió a reformar el sistema carcelario.