Doug Mills-Pool/Getty Images/AFP POOL / GETTY IMAGES NORTH AMERICA / Getty Images via AFP
La encuestadora Trafalgar Group, encabezada por el republicano Robert Cahaly, es una de las pocas que proyectó una victoria del presidente estadounidense, Donald Trump, en las elecciones de Estados Unidos celebradas este martes.
Según las proyecciones de la compañía, que anticipó en 2016 el triunfo del mandatario, Trump se impondrá al demócrata, Joe Biden, porque mantendrá, entiende, un puñado de estados clave: Arizona, Carolina del Norte, Florida y Michigan.
Si bien los antecedentes de Trafalgar Group dejan a la encuestadora bien parada, el mecanismo de sondeo que utiliza sale de los patrones comunes. La empresa justifica sus resultados mediante la realización de preguntas de uno a dos minutos de duración y busca opiniones de quienes comúnmente no participan en encuestas políticas. ¿Su fin? Reducir el "sesgo de deseabilidad social", problema que, según su director, provoca que "nadie" revele su verdadera posición.
Para obtener resultados, emplea técnicas especiales, que no se especifican, y así busca conseguir que ese "sesgo" se achique lo máximo posible. Pero el verdadero problema está en que no revela la fuente de su financiación, afirmó el analista demoscópico de referencia en Estados Unidos, Nate Silver, quien también proyectó una victoria de Trump en 2016.
El especialista, que se encarga de detectar cuando una empresa no revela este tipo de asuntos, concluye que Trafalgar Group recibe financiación partidista, que no ha hecho pública en sus publicaciones.