Después de 48 horas de furia durante las cuales se dijeron de todo, los dirigentes frenteamplistas, o al menos la mayoría de ellos, coincidieron en que es necesario parar la mano antes de que las cosas se desbarranquen.
Tras 48 horas de furia, en el Frente buscan un poco de paz
El MPP y los socialistas coinciden en aflojar con las críticas por la elección de la nueva presidencia de la coalición