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Un "shock" en Casavalle para ganarle al narcotráfico, con la mirada atenta del presidente

Gobierno relevó viviendas de Los Palomares como puntapié de un plan de reacondicionamiento de la zona

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24 de junio de 2018 a las 07:00

El silencio pareció apoderarse de Casavalle este sábado por la mañana, pese a que se estaba por desplegar un operativo del que participaron más de 400 personas. Sobre la hora 8, decenas de policías, bomberos, efectivos de la Guardia Republicana y técnicos del equipo de Convivencia y Seguridad del Ministerio del Interior empezaron a prepararse, planilla en mano, para aplicar un cuestionario a las familias que viven en la Unidad Misiones, mejor conocida como Los Palomares, donde se aplicó un censo y relevamiento edilicio.

Hubo casi 540 viviendas censadas y fue el primer paso del gobierno en el marco de un plan para reacondicionar la zona y ganarle la batalla a los grupos de narcotraficantes que le declaran la guerra a cualquiera que interfiera con sus acciones, incluido el propio Estado. El operativo se realizó en momentos en los que las críticas por la inseguridad no cesan y a poco de que se anuncie un aumento en la cantidad de denuncias por delitos. No en vano, el presidente Tabaré Vázquez tuvo este sábado la mirada atenta sobre el operativo y se comunicó más de una vez con el equipo del Ministerio del Interior a cargo –liderado por el sociólogo y director de Convivencia y Seguridad, Gustavo Leal- para saber cómo se desarrollaba la jornada.

No en vano tampoco, cuando los equipos ya se habían adentrado en las calles angostas y resbaladizas de Los Palomares para realizar el censo, visitaron la zona el prosecretario de Presidencia, Juan Andrés Roballo y la subsecretaria del Ministerio de Desarrollo Social, Ana Olivera.

En esa guerra que ya se ha cobrado decenas de vidas por enfrentamientos entre familias, extorsiones y desalojos a la fuerza, el Poder Ejecutivo empezó a dar otra batalla además de la judicial y policial–por la que ya hubo varios detenidos, condenados y lugares allanados- y quiere aplicar lo que denomina "un shock de ciudad", que implica mayor presencia estatal en lugares en los que la delincuencia reina. Para poder aplicarlo, necesitaban primero conocer quiénes y cómo viven en la zona. En diálogo con El Observador, el sociólogo Leal fue enfático al explicar que el relevamiento de este sábado, como primer paso de ese "shock", no tendrá como consecuencia la demolición de Los Palomares.

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"Esa zona necesita un shock de transformación urbana y para ese shock hay distinas alternativas. Empadronar a toda la población que vive en un territorio, es la base para poder tomar decisiones", dijo y aclaró que esas alternativas dependerán del análisis del procesamiento de datos que se obtuvieron en la jornada del censo.

Lo que está totalmente determinado es que aquellas personas que participaron de algún tipo de actividad ilícita vinculada a grupos de narcotraficantes no recibirán ningún tipo de beneficio de realojo o el que sea definido por el Poder Ejecutivo. Esos grupos llegaron a expulsar a personas de Los Palomares por medio de extorsiones, en una guerra por el control del territorio a la que el gobierno comenzó a darle pelea con más fuerza a fines del año pasado.

"El relevamiento implica poder tener un estado actual de la situación luego de una crisis severa que hubo. Acá hay una lógica de ejercicio de la autoridad y en esa lógica, no se realoja a delincuentes y personas que se hayan beneficiado de los procesos extorsivos", dijo Leal.

Este lunes habrá una primera reunión en Presidencia para dar a conocer alguna información preliminar, pero el informe final con todo el procesamiento de datos demorará un tiempo más. Dentro del mismo plan, esta semana también comenzará el ensanche de la avenida San Martín a la altura de Aparicio Saravia, con el reacondicionamiento de las calles.

Operativo en calma

Casavalle

Sobre las 8 de la mañana frente a Los Palomares, los policías estaban dispuestos en grupos de poco más de una decena de personas, liderados por un técnico con el que se sacaban las dudas que tenían sobre el cuestionario que iban a aplicar. Mientras tanto, los efectivos de la Guardia Republicana se iban posicionando en las entradas de los pasajes de la zona, cuyo perímetro había sido cerrado para mayor seguridad, y donde se establecieron puntos de control. De hecho, en las poco menos de cuatro horas que duró el censo, todo vecino que entró o salió de la Unidad Misiones fue registrado.

En total se pudieron relevar 98% de los hogares, ninguna de las familias se negó a ser entrevistada y las 11 que no pudieron ser censadas no se encontraban en sus casas, informó Leal, y agregó que todo se realizó con total calma y sin inconveniente alguno. Esas familias a las que no pudieron entrevistar deberán presentarse lunes, martes o miércoles de la semana entrante entre las 9 y las 17 horas en la seccional 17 para poder responder el formulario y coordinar el día que se hará la revisión edilicia de sus casas.

En todos los casos de relevamiento ingresaron a los hogares algunos policías, un bombero y en algunas casas arquitectos de la Intendencia de Montevideo. Al relevar las estructuras, hubo tres casos en los que se constató riesgo crítico de derrumbe, por el estado en el que se encontraba la vivienda, y se está terminando un reporte luego del cual se les informará a las familias cómo proceder.

Estaba previsto que el operativo se realizara entre las 9 y las 15 horas, pero pudo culminarse sobre la hora 12.50. En total, participaron 440 personas y fueron 54 equipos con 182 funcionarios pertenecientes a la Dirección Nacional de la Educación Policial, Dirección Nacional de Bomberos, Programa de Convivencia y Seguridad Ciudadana del Ministerio del Interior, Programa de Mejoramiento de Barrios del Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, Dirección General de Salud del Ministerio de Salud Pública, Ministerio de Desarrollo Social e Intendencia de Montevideo.

Los policías llevaban las planillas con los cuestionarios y eran orientados por integrantes del Pograma de Convivencia y Seguridad Ciudadana. A los vecinos de Los Palomares se les consultó sobre la conformación de su familia, la relación de propiedad con la vivienda (si eran inquilinos, ocupantes con o sin permiso o propietarios), el acceso a los servicios de salud y la prevalencia o no de ciertas enfermedades, como la tuberculosis. A su vez, se les consultaba sobre los problemas que podían tener en los hogares y se revisaba toda la vivienda para relevar la condición en la que se encontraba.


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