En un giro inesperado, una comisión clave del Congreso de Perú desechó un proyecto de ley que los pueblos indígenas peruanos calificaban como el “Proyecto de Ley Genocida” por las demoledoras consecuencias que habría tenido en la supervivencia de los pueblos indígenas no contactados de la Amazonía de haberse aprobado.
El Proyecto había avanzado en su camino para ser debatido en el Congreso, pero tras ser archivado y desechado por la Comisión de Descentralización, su recorrido quedó bloqueado.
Si el Comité de Descentralización hubiera aprobado el proyecto de ley, este habría pasado a ser votado en el pleno del Congreso de la República, donde previsiblemente habría sido aprobado.
El proyecto legislativo fue redactado por congresistas fujimoristas vinculados a la poderosa industria de los hidrocarburos, y representaba una amenaza gravísima para los numerosos pueblos indígenas no contactados de Perú, cuyas tierras habrían quedado expuestas a la explotación industrial.
La industria del petróleo y el gas ya tuvo un impacto catastrófico sobre los pueblos indígenas no contactados en Perú. En la década de 1980, por ejemplo, a raíz de las prospecciones petrolíferas de Shell, las enfermedades introducidas diezmaron a más de la mitad de la población nahua, hasta entonces no contactada.
La investigadora de Survival International, Teresa Mayo, considera este desenlace como “una enorme victoria para los pueblos indígenas de Perú, sus organizaciones y para miles de personas de todo el mundo que apoyaron la campaña contra esta peligrosa iniciativa legislativa”.
Las organizaciones indígenas peruanas, AIDESEP y ORPIO estuvieron presionando fuertemente en su contra, y más de 13.000 simpatizantes de Survival escribieron a los miembros de la Comisión de Descentralización, instándolos a bloquear el proyecto de ley.
“Estoy muy contenta porque nosotros trabajamos fuertemente frente a este proyecto de ley que atenta contra los derechos de los pueblos indígenas aislados y en contacto inicial. Trabajamos de manera articulada, por lo que esperábamos esta respuesta. Este archivamiento del proyecto de ley está protegiendo a nuestros hermanos en aislamiento, sus derechos, sus vidas, para evitar el genocidio y el ecocidio que desencadenaría”, celebró Tabea Casique, de AIDESEP.
Por su parte, Roberto Tafur, de ORPIO, señaló que el rechazo “destaca la participación de quienes tienen conciencia para poder cuidar a nuestros hermanos indígenas. Porque primero es la vida que el dinero. Fue un voto muy batallado para poder llegar aquí. Y a seguir luchando por nuestros hermanos que están en la espesura de la selva, que no saben que estamos luchando por ellos”.
“Es difícil creer que este proyecto de ley estuviera a tan sólo un paso de poder convertirse en ley. Hubiera sido catastrófico para los pueblos indígenas no contactados de Perú, ya que se habrían quedado totalmente expuestos a las empresas petroleras y gasísticas que llevan generaciones teniendo tierras y recursos en el punto de mira”, explicó Teresa Mayo, desde Survival.
Y agregó que “se los habría despojado de todos sus derechos y, muy probablemente, muchos habrían sido aniquilados. Por eso celebramos que se haya bloqueado este proyecto de ley, aunque seguiremos alerta por si los gigantes de la industria de los hidrocarburos y sus aliados políticos vuelven a intentarlo”.
La crucial votación se produjo en medio de la Semana de los Pueblos Indígenas No Contactados que Survival y sus simpatizantes celebran anualmente como una semana de acción por los derechos de los pueblos indígenas no contactados de todo el mundo.
(Con información de Survival y medios peruanos)