"Una farmacia está para curar y no para enfermar", dijo a la prensa en junio del año pasado el presidente del Centro de Farmacias del Uruguay, Jorge Suárez. Ese había sido su argumento sobre por qué había muchos farmacéuticos que se negaban a vender marihuana. En aquel momento se estimaba que serían 50 las farmacias que comercializarían la droga, cuando en realidad terminaron siendo 16 en todo el país.
Una cosecha que entusiasmó a las farmacias y agradó al consumidor
El experimento uruguayo arrancó mostrando una faceta exitosa
