La decisión del gobernante y la atribución del atentado a las FARC "fue muy precipitada y sin los fundamentos necesarios", dijo Alvaro Villarraga, ex guerrillero del disuelto Ejército Popular de Liberación (EPL) y actual director de la Fundación Cultura y Democracia.
El ex guerrillero, que remarcó que "no hay suficiente evidencia" de que hubieran sido las FARC y que en todo caso "cabe toda condena al acto terrorista", destacó el tono "radical y de enfrentamiento" de Uribe al hacer el anuncio.
El director del postgrado en resolución de conflictos de la privada universidad Javeriana de Bogotá, Carlos Herrera, consideró que la decisión de Uribe "no fue afortunada", actuó con "precipitud" y "cayó en la trampa de los enemigos del proceso", pues recordó que las FARC no han pactado aún un cese de hostilidades.
Herrera señaló que "la decisión no va a ser afortunada para el gobierno a largo plazo", y previó un recrudecimiento de la confrontación. "Es una salida que le ayuda a Uribe a conjurar la difícil situación (de su gobierno) en los últimos tres meses y aparecer cohesionado y a la ofensiva" ante sus electores, anotó.
"Ojalá el presidente pueda reconsiderar esa decisión", agregó, tras señalar que "Uribe estaba haciendo los intentos para alcanzar el acuerdo humanitario", por lo que "a largo plazo habrá que volver a buscar el canje".
"¿Quiénes son los grupos terroristas, de dónde provienen, provienen de sectores del Estado, de las FARC, o de organizaciones criminales que están interesadas en desviar la discusión de los acuerdos?", se preguntó Hernández.
"No pierdo la confianza en que Uribe el día de mañana haga un anuncio esperanzador y no cierre tan drásticamente la puerta al canje".
Las FARC, la mayor guerrilla del país con unos 17.000 combatientes, pretenden canjear a la ex candidata presidencial franco-colombiana Ingrid Betancourt, tres estadounidenses y decenas de militares, policías y políticos, algunos con más de ocho años en cautiverio.