Esta historia de los juveniles siempre tendrá dos lecturas. La primera, que por antecedentes, genera la obligación de pelear por el campeonato. La segunda, clasificar a los mundiales y brindar futbolistas para la selección mayor. Se podrá argumentar que una cosa lleva a la otra.
Uruguay, al Mundial con cuentas pendientes
Sufriendo hasta el final, cumplió uno de sus dos objetivos y deberá mejorar de cara a Turquía