Este año el gobierno planea tomar dos medidas para acercarse un poco más al cambio de modelo de atención que ha pregonado el Frente Amplio y que es uno de los pilares de la reforma de la salud implementada desde 2008. En concreto, se dará un paso para promover al médico de referencia y otro para fortalecer al médico general y al médico de familia.
El MSP procurará que el usuario que pide hora con su médico de referencia tenga “alguna garantía”, anunció Clavell. Podrá tener una espera de una semana o 15 días –eso aún no está resuelto–, pero se le asegurará cierta prioridad frente a otros usuarios que no vean a ese médico habitualmente. “Ténicamente es posible encontrar un diseño para que haya un tiempo prudente para ver al médico de referencia”, afirmó.
La normativa indica que el tiempo máximo de espera para acceder a un médico general, un pediatra o un ginecólogo es de un día. Para una cirugía general el tiempo máximo es de dos días. El resto de las especialidades no está regulado.
¿Por qué no se hizo esta priorización antes? En el MSP explican que la decisión forma parte de un “engranaje” de medidas, y que está especialmente vinculada a la reforma laboral de los médicos y la creación de cargos de alta dedicación (CAD).
Entre otras cosas, los profesionales que asumen estos cargos tienen una población asignada y son responsables por la atención de su salud. Se espera que destinen tiempo de su horario laboral a estudiar sus historias clínicas, llamarlos por teléfono en caso de que no vayan a la consulta, visitarlos si están internados o asistirlos a domicilio si es necesario.
Como a partir de este año todos los nuevos cargos que se creen en instituciones del SNIS –incluyendo a ASSE– deberán ser de alta dedicación, Clavell sostiene que ahora sí está dado el marco que permite acompañar ese avance en el trabajo médico con esta otra medida que profundiza la atención primaria de la salud.
De hecho, la jerarca dijo que el MSP “recomienda” a la población que a la hora de elegir a su médico de referencia averigue si este tiene un CAD, ya que eso le garantiza más horarios de consulta y, por ende, menores tiempos de espera.
El otro paso que se propone dar el gobierno en ese sentido es dotar al médico general de mayores potestades resolutivas. Sobre todo quiere fortalecerlo para aliviar a aquellos especialistas que tienen mucha demanda. Clavell puso un ejemplo: la diabetes tipo 2 es una de las enfermedades más extendidas entre los uruguayos. Quienes la sufren son pacientes crónicos que deben repetir medicación, entre otras cosas, pero no necesariamente ver a un diabetólogo una vez por mes.
La idea del MSP es que el médico general conozca las indicaciones del diabetólogo y esté habilitado a prescribir la medicación del paciente. El diabetólogo queda entonces solo para consultas especiales o urgencias.
“Eso es referencia y contrarreferencia –señaló Clavell–. Mi médico (de referencia) me dice que debo consultar a equis especialista por equis punto, y a su vez el especialista me devuelve a mi médico con un informe”. Así funciona “en todos lados del mundo”, alegó la jerarca. Y continuó: “Es un tema crítico (en Uruguay). Sucede que luego de ver al especialista, siguen con el especialista. Entonces hay consultas que están siempre llenas de los mismos pacientes”.
La dirección del SNIS está realizando, junto con la Dirección General de la Salud, un “trabajo técnico” para abordar el problema. Primero se convocará a las sociedades científicas y representantes de las especialidades para “saber cuáles son las más críticas y empezar por ellas”.
Sabiendo en qué especialidades se concentran más consultas diferibles, se elaborarán “protocolos” que indiquen qué nuevas funciones podrán asumir los médicos generales en esos casos.
Incentivo salarial al médico general
En el MSP snn conscientes de que en el colectivo médico sigue siendo mejor visto realizar uno o más posgrados luego de recibirse. Ser especialista es más prestigioso que ejercer la medicina general o incluso optar por la medicina familiar. Como la reforma busca dejar atrás la “medicina hiperespecializada” y volver al médico de referencia, el gobierno ha intentado reflejar esa opción con un aumento salarial progresivo. “Si no, el cambio de modelo de atención queda en un discurso que no se acompaña en la realidad”, admitió Elena Clavell, del MSP. Desde 2013, quienes asumen cargos de alta dedicación, sin importar de qué especialidad, cobran un salario base igual.