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11 de abril de 2012 15:26 hs

El pasado 14 de marzo la presidenta argentina Cristina Fernández transformó un simple reconocimiento a sus compatriotas que compitieron en el Dakar 2012 en un agitado encuentro con los medios apostados en la explanada de la Casa Rosada.

Ese día la mandataria oficializó lo que muy en secreto le había ordenado en confianza al ministro de Turismo, Carlos Enrique Meyer: que la Fórmula Uno vuelva al país “lo antes posible” y ese objetivo se cumplirá a fines de 2013.

“La Fórmula 1 vuelve a la Argentina. Y se correrá en Mar del Plata. Espero que se termine de firmar, porque si no te mato…”, manifestó entre seria y bromeando la política dirigiéndose a su ministro, quien la acompañaba junto a otros miembros del gabinete, quienes se mostraron sorprendidos y a la vez eufóricos por el significativo anuncio.

El semblante de la presidenta y su ministro reflejaba no solo el éxito alcanzado sino que con ello, Argentina y en especial el gobierno kirchnerista terminaba de completar un puzzle armado durante seis largos años. Es decir, Argentina consigue a partir de 2013 la pole position mundial en lo que refiere a deportes motorizados de indiscutida repercusión mundial y se ubica a la cabeza en eventos de esta naturaleza con el Mundial de Rally, el Dakar, el Mundial de Motociclismo (Moto GP), el Mundial de Enduro Maxxim y la pieza que faltaba para armar el rompecabezas, la Fórmula Uno.

El Rally, el Dakar y el Enduro ya están en Argentina. El año próximo llegará nada menos que el Mundial de motos y la categoría reina del automovilismo mundial.

¿Que hay atrás de este formidable puzzle? El ministro de Turismo Carlos Enrique Meyer, factor decisivo en el armado del mismo, lo explica con sencillez y claridad: “El deporte motor es una actividad muy popular. No solo en Argentina, que como bien dijo la Presidenta es la segunda en popularidad, detrás del fútbol. En el mundo tiene una gran aceptación y nosotros aprovechamos esa característica para promocionar al país turísticamente.

En cada uno de los casos, la promoción que se logra a favor de la Argentina es enorme. Sería imposible equiparar toda esa promoción pagando los espacios mediáticos. Es una ecuación muy favorable”.

Solamente por la Fórmula Uno, el gobierno argentino está dispuesto a invertir alrededor de US$ 20 millones anuales durante tres años (2013 a 2015) de acuerdo al contrato que en mayo firmarán todas las partes involucradas.

“El gobierno acepta el desafío de organizar el Gran Premio de Argentina de Fórmula Uno para dar a conocer el país al mundo”, apuntó el jerarca, por si hacía falta más contundencia para explicar este fenómeno deportivo que vivirá Argentina a partir de 2013. Según las estimaciones del equipo de gobierno de Cristina Fernández, los US$ 60 millones que gastará ese país en la Fórmula Uno son devueltos y con creces en promoción y aumento del PBI interno porque entre otras cosas, genera trabajo e inversiones locales.

Y para reafirmar aun más la seria y avasallante política de lucir la marca “Argentina” al mundo, fue la propia mandataria quien enfáticamente durante el anuncio en la Casa Rosada, dijo: “Este año y solamente con el Dakar la marca Argentina fue vista por 150 millones de personas en el mundo”.

Luego añadió: “Para nosotros, esto será muy importante, porque después del fútbol, el automovilismo es el segundo deporte preferido de los argentinos”, destacó la presidenta. “Lograr que Argentina sea sede de la Fórmula Uno es una cosa que nos merecemos los argentinos, para poder mostrar las cosas que tenemos pero también demostrar que aquí somos capaces de hacer grandes cosas con seriedad y profesionalismo”, subrayó cuando oficializó la noticia del GP de Argentina de F1 en la explanada de la Casa Rosada.

Por su parte, Carlos Enrique Meyer, mentor de varios de estos eventos mundialistas, reflexionó sobre la trascendencia de los mismos: “La realización de competencias de esta magnitud ofrece una muestra clara del nivel de inserción que tiene nuestro país en el mundo, y eso se manifiesta también en el sector turístico con el incremento anual de visitantes que vive nuestro país año tras año. Es por eso que no debe sorprendernos el regreso de la F1 al país. Es el resultado lógico que tiene el considerar al desarrollo del sector turístico como política de Estado, objetivo encabezado por la gestión de Néstor Kirchner y continuado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner”.

Los uruguayos están esperando que llegue 2013 para disfrutar del mejor automovilismo del mundo cruzando el charco.

EO Clips

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