19 de junio 2024
Dólar
Compra 38,10 Venta 40,60
27 de marzo 2023 - 15:20hs

Advertencia: esta nota tiene spoilers del último episodio de Succession y de todas sus temporadas anteriores.

Succession suele cocinar sus temporadas a fuego lento para, en los instantes finales, marcar algunos de los mejores momentos de la televisión contemporánea. Así, sus primeros episodios suelen funcionar a modo de resumen, de recapitulación para lo que viene o, también, de reagrupación de los personajes para el eventual enfrentamiento familiar de turno. Eso fue, en alguna medida, lo pasó en el estreno de la cuarta y última temporada este domingo, pero hubo espacio para mostrar otra cara de la serie: una que sabe que no le queda mucho tiempo —son diez episodios y la saga de los Roy se acabó— y que entiende que cada domingo cuenta.

Así, el inicio de la despedida de la serie de Jesse Armstrong retomó la historia exactamente tres meses después del gran final de la temporada anterior, en el que la traición de Tom a Shiv, Kendall y Roman marcó una ruptura insalvable y que, de entrada, demostró que los ecos de esa estrategia que los dejó vulnerados y sin nada continúan y siguen doliendo. Fue un capítulo de introducción, sí, pero los engranajes se están moviendo con fuerza y nadie quiere perder el tiempo.

Más noticias

A continuación, algunos punteos —que se repetirán semana a semana, cada lunes— de lo que dejó el regreso de una se las mejores series de los últimos años, que empezó a decir adiós y que promete hacerlo con fuerza.

Logan Roy, existencialista

El patriarca de Waystar Royco salió de la tercera temporada como el ganador principal. Le arrebató a sus díscolos hijos la posibilidad de vetar la venta de la empresa al gigante tecnológico GOJO, liderado por Lukas Matsson (Alexander Skarsgard) y casi que decretó su expulsión de la familia. Se garantizó un buen retiro y tiene todas las de ganar. Sin embargo, el arranque de la cuarta temporada lo encontró perdido en sus propios demonios. Festejó su cumpleaños y se dio cuenta de que está más solo de lo que pensaba. La idea de la muerte y de que "esto es todo lo que hay" lo rodea con fuerza, y aunque parece detestarlos el "vacío" que le hacen sus vástagos parece que algo le duele. El episodio termina con una imagen clara: a la madrugada, en soledad, tirado en un sillón, ante un televisor de mil pulgadas, ve el informativo, su informativo, y decide echar al presentador por teléfono. Ese es el tipo de poder que le va quedando: uno inerte, sin demasiado centro, sin demasiado sustento o conexión con el mundo real. Un mundo que empieza a entender que sacarse de encima al viejo león escocés es, quizás, lo mejor. Aunque él se aferre con uñas y dientes a lo que puede.

Tres mosqueteros

Pocas veces se vio tan unidos a los hermanos menores. Después del golpe anímico y empresarial del final de la tercera temporada, Kendall, Shiv y Roman se lamen las heridas en conjunto y lejos de los ojos de Waystar Royco con una nueva idea corporativa: crear The Hundred, una especie de plataforma de medios "innovadora" llena de expertos en diferentes áreas del saber. Según dicen, han estado trabajando los últimos meses en ella y será lo que los ponga otra vez en el ruedo. Sin embargo, cuando surge la oportunidad de devolverle el golpe a su padre, no dudan: desechan la idea sin muchos problemas y logran, después de una puja económica con el equipo de Logan, la compra de otra empresa de medios a manos de la familia Pierce. La victoria, pequeña pero disfrutada, muestra a los hermanos, cada uno roto a su manera, juntos, optimistas y abroquelados. Funcionando como un equipo casi por primera vez.

Problemas maritales

Tom y Shiv están separados, algo lógico si se tiene en cuenta el puñal simbólico que el primero le clavó a su esposa. Alineado con Logan y su idea de la venta, la cuarta temporada encuentra a un Tom más serio, jugador, más interesado en avanzar casilleros en el poder y dejar de ser una suerte de perro faldero del Roy de turno, sea Shiv o Logan. Las interacciones entre los dos fueron de los puntos altos del episodio. La primera al teléfono, lanzándose acusaciones, recriminaciones solapadas, asumiendo que todo está roto y que nada quieren saber del otro. La segunda en el apartamento —si para describir esa vivienda gigantesca y de múltiples pisos se puede usar la misma palabra que para un tres ambientes de Cordón—, en la que hablan con el dolor de sentir que la relación se quebró y que lo de ellos, por más extraño, frío y utilitario que haya sido, ya no puede ser. De la mano, en la cama, sin mirarse, aceptan que lo intentaron. Y eso es cierto. Son dos de los mejores personajes de la serie, especialmente Shiv, y de entrada tuvieron un momento para brillar.

Algo de humor

Succession siempre ha sabido descomprimir las conversaciones empresariales y los vínculos extraños y perversos de la familia más rica de la televisión con un humor sardónico y omnipresente. Este regreso no lo olvidó. El primo Greg, más extraño y avezado que nunca, tuvo tiempo para hacer el ridículo otra vez en el cumpleaños de Logan con su nueva novia de Tinder, al tiempo que trató de entablar, más de una vez, una conexión con el único al que parece importarle su existencia: Tom.

En el otro extremo, y menos conectado a los acontecimientos centrales de la historia —como suele ser recurrente—, el hermano Roy mayor, Connor, sigue su campaña política y su meta es no bajar del 1% que le dan las encuestas. Tiene dos opciones: desembolsar cien millones de dólares o casarse en una ceremonia ridícula bajo la estatua de la Libertad. Eso, según parece, se resolverá en dos semanas.

*Succession se emite cada domingo a las 22 en HBO, y en HBO Max. 

Temas:

Succession Succession 4 Jesse Armstrong HBO Max HBO Series

Seguí leyendo

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos