La violencia en el fútbol acompañó al deporte a lo largo de la historia y se fue manifestando a través del tiempo de diferentes formas.
Los más veteranos hablan de otro tipo de violencia en las canchas de fútbol, porque la sociedad también vivía de otra manera y no existía la delincuencia organizada en torno a los barrabravas. En cualquier caso, se trata de un asunto en el que el fútbol no puede dar ventajas porque tiene la traumática experiencia reciente que desembocó en la crisis de 2016.
¿Qué fue lo que ocurrió? La presidencia de Wilmar Valdez en la AUF se había tornado tensa como consecuencia de que la violencia había trepado a niveles riesgosos, cuando en 2016 finalmente el gobierno puso límites y obligó a la implementación de medidas para empezar a mitigar un asunto cada vez más delicado. Así llegaron las cámaras de seguridad y la Asociación, además, reforzó la apuesta contratando en enero 2017 a un especialista en seguridad, Rafael Peña, para profesionalizar la gestión.
A partir de entonces el fútbol se blindó. Corrió a los violentos de las canchas de dos formas: avisó que quedarían registrados en las cámaras, la primera medida para disuadirlos; y la segunda, poner en la lista negra a quienes protagonizaran episodios de violencia.
¿Sabés cuántos hinchas había en la lista negra en febrero de 2017, cuando comenzó a trabajar Peña en la AUF? 94. Sí, solo 94 hinchas.
¿Sabés cuántos hay en junio de 2023? 1.473. Es así: en seis años se incrementó en 1.500% el número de personas en la lista negra.
A partir de esto disminuyeron los episodios de violencia dentro de los estadios, al punto de llegar a cero (salvo en el Tróccoli, en Primera División), hasta antes de la pandemia de covid-19.
Desde la vuelta del fútbol tras la pandemia, con la nueva normalidad, se perdieron algunos aspectos elementales, los hinchas ya no les temen a las cámaras porque se cuelan a los estadios y se esconden tras las banderas, y el punto a través del cual debe atacar la AUF es en el funcionamiento de sus tribunales.
¿El problema es que los códigos disciplinarios de la AUF son blandos? No. Los textos del artículo 5 (responsabilidad objetiva de los clubes) y el artículo 14 (sanciones que se le pueden imponer a los clubes) dan elementos para sancionar con rigurosidad, si así lo entendieran.
El problema que tienen los tribunales de la AUF es que funcionan bajo una lógica politizada, que se recuesta en menor severidad, cuando técnicamente tienen los elementos para sancionar con dureza, si quisieran.
¿Por qué los tribunales en el básquetbol son más severos y sancionan y multan, y en el fútbol se muestran blandos?
Este escenario lleva a que el fútbol corra riesgos mayores, cuando el control en los accesos es menor, como los de este fin de semana en Wanderers-Peñarol y Cerro-Racing.
Foto: Leonardo Carreño.
Los hinchas tapizaron uno de los tejidos con banderas, algo que no está permitido
¿Sabías que está prohibido el ingreso de banderas de más de 1,50 m y que el sábado en el Parque Viera en la tribuna de Peñarol, como se ve en la fotografía, estaba tapizada de banderas de todos los tamaños, la mayoría mayores a esas dimensiones?
¿Sabías que está prohibido colocar banderas en los tejidos de los estadios por encima del 1,50 metros del piso, para que los hinchas no se puedan esconder y provocar hechos de violencia, y que el sábado en una de las tribuna de Peñarol no se podía ver el partido?
¿Sabías que en la tribuna en la que estaban los hinchas de Peñarol rompieron parte del muro para ingresar al estadio?
¿Sabías que un jugador de Racing, que estaba inhabilitado y vio el partido en la tribuna, violentó un portón en el Tróccoli para poder llegar hasta el vestuario visitante y que eso derivó en un episodio a la salida terminó con un hincha hospitalizado?
Tras el afloje que ocurrió luego de la pandemia de covid-19, es tiempo de ajustar las tuercas.
Los clubes son los primeros responsables, que deben ordenar sus internas en el ambiente hostil de las barras, y si ellos no lo hacen, los tribunales tienen que respaldar con sanciones ejemplarizantes, sin politizar las decisiones.
Si el fútbol está dispuesto a dar un paso firme, entonces podrá comenzar a vivir con cierta paz en la tribuna y recuperar el clima que había logrado tras la crisis de 2016 y que alteró la vuelta a la normalidad tras la pandemia de covid-19.
En caso contrario, asume un riesgo peligroso si quienes mandan en la tribuna son los barras.
El registro gráfico de la muerte de un hincha hace 60 años
Como te decía la violencia en el fútbol no es exclusividad del siglo XXI y como muestra quiero compartir contigo el registro gráfico de la segunda muerte en el fútbol (la primera fue en 1957 en Liverpool-Sud América), del vespertino El Diario del domingo 15 de setiembre de 1963, que publicó el preciso momento en que el hincha de Nacional Hugo Avelino Rodríguez fue empujado desde la tribuna Ámsterdam hacia el Talud. Este incidente ocurrió en el partido Nacional-Wanderers en el Estadio Centenario.
Foto en la tapa de El Diario del hincha cayendo desde la Ámsterdam al talud, luego de ser empujado en medio de una pelea entre tres parciales de Nacional y de Wanderers
La crónica explica: “Por cuestiones vinculadas al cotejo que se estaba desarrollando, Hugo Avelino Rodríguez discutió con Vartan Paliank. La incidencia fue subiendo de tono, hasta que estos hombres se fueron a las manos. De inmediato terció Paramont Palinak en favor de su hermano y ambos comenzaron a castigar duramente a Rodríguez, quien iba retrocediendo por una de las escaleras de la Tribuna Ámsterdam ante la furiosa ofensiva de que era objeto”.
“En un momento dado Avellino quedó de espaldas sobre tal lugar y en ese instante Paliank lo empujó al vacío cayendo aquel de cuatro metros de altura”.
Reproducción de El Diario del 6 de octubre de 1963
La crónica dice que de inmediato fue trasladado al Hospital de Clínicas, donde le “diagnosticaron las terribles lesiones, y a pesar de las operaciones a que fue sometido, su estado es gravísimo”.
El 15 de setiembre el hincha quedó parapléjico, y tres semanas, el domingo 6 de octubre, el mismo día que Nacional y Peñarol jugaban un clásico en el Estadio, falleció.
El Diario sobre la muerte de un hincha en el fútbol en 1963
Esto prueba que la violencia siempre existió en el fútbol, porque forma parte de la sociedad, pero los dirigentes tienen la responsabilidad y obligación de construir un entorno en el que se pueda convivir en las tribunas sin correr ningún riesgo y para ello es necesario que los clubes actúen, cuando algunas señales como la del fin de semana encienden alarmas, y, si eso no ocurre, que los tribunales opriman el botón rojo y castiguen con dureza.