Para muchos, la Navidad se adelantó. Este viernes llega la segunda temporada de
The Crown, una de las series más exitosas de
Netflix en 2016 en términos de audiencia y premios. La historia de la reina
Isabel II consiguió dos Globos de Oro y múltiples nominaciones al Emmy, además del beneplácito de una crítica que alabó los entretelones del la monarquía del Palacio de Buckingham. Para bien o para mal, la reina Isabel II ha sido una de las piezas claves para la constitución del actual orden mundial y la recreación histórica de los momentos que alimentaron su figura es uno de los grandes atractivos de esta serie.
Mientras que la primera temporada se centró en los primeros años de su reinado, con la Segunda Guerra Mundial golpeando las puertas del mundo y sus disputas con líderes como Winston Churchill elevando la temperatura del parlamento inglés, la segunda se ubicará en el turbulento período de 1954 a 1963.
Si bien la nueva entrega volverá a presentar las relaciones de la reina (Claire Foy) con su marido –Felipe, el duque de Edimburgo (Matt Smith) –, sus hijos y sus súbditos, The Crown tendrá varios mojones históricos que resultaron fundamentales para una monarquía que todavía se mantiene tras seis décadas en el poder.
En ese sentido, la recreación estética de aquellos años no resulta un problema para una producción que tiene como presupuesto estimado US$ 156 millones.
La nueva temporada tendrá, al igual que la primera, diez episodios que podrán verse a partir de este viernes.
La crisis de Suez
La primera gran crítica hacia la reina Isabel II llegó luego del conflicto de Suez, en Egipto. En 1956, Francia, Israel y Gran Bretaña invadieron el Egipto de Gamal Abdel Nasser en busca del control del Canal de Suez, el enlace más importante entre África y Europa con el continente asiático.
Nasser pretendía nacionalizar el Canal, que había fundado en conjunto con Francia y que constituía un punto clave de comercio entre el Reino Unido y su colonia más importante: la India. La República de Egipto resultó vencedora del conflicto, que duró solo nueve días y que también fue conocido como la Guerra del Sinaí, y pautó la retirada de las tropas europeas. Para
Inglaterra, el fracaso militar fue una prueba de que su poderío sería, a partir de ese momento, opacado por otras fuerzas militares más poderosas.
Profumo y Macmillan
Tras el fracaso en Suez, el primer ministro británico Anthony Eden renunció. En su lugar la reina nombró a Harold Macmillan, un nombre que sería clave posteriormente ¿Por qué? Por otro nombre más: John Profumo, por entonces ministro de Guerra.
Hoy el caso Profumo es considerado como uno de los grandes escándalos políticos británicos. Su caída comenzó cuando fue acusado de tener una aventura con una joven corista, que a su vez había estado vinculada con un espía soviético. Todo en plena Guerra Fría. El problema no terminó allí, ya que cuando fue indagado en la Cámara de los Comunes, mintió, lo que terminó de destruir sus aspiraciones políticas. Y con él, cayó también Macmillan, lo que significó otro golpe para Isabel.
Los Kennedy y los viajes
En el período abarcado por la segunda temporada, John F. Kennedy asumió como presidente de Estados Unidos. Su visita –junto a su esposa Jackie– al Reino Unido y su reunión con la reina estarán reflejadas en la nueva entrega. John y Jackie Kennedy estarán interpretados por Michael C. Hall y Jodi Balfour, respectivamente.
Además, fue en este período cuando la reina y el duque de Edimburgo visitaron por primera vez las lejanas tierras de Australia y Nueva Zelanda, ambas partes de la Commonwealth (la comunidad de naciones regidas por la monarquía británica).