Tuvieron que pasar 35 años para que Black Sabbath volviera a sacar un tema con su líder original. Ozzy Osbourne, el legendario primer vocalista de la banda, está otra vez al frente de sus compañeros de la adolescencia y con la voz intacta; de ninguna otra manera podían los creadores del heavy metal regresar al ruedo. Hoy se editó God Is Dead?, el primer corte de difusión de su décimonoveno disco 13, y es un evento digno de festejar por los fanáticos del metal.
Ozzy, el guitarrista Tony Iommi y el bajista Geezer Butler -dos figuras del rock en sus instrumentos- son acompañados por el baterista del grupo Rage Against The Machine Brad Wilk, luego de la negativa de su miembro original Bill Ward de sumarse al proyecto. Con la producción de Rick Rubin, uno de los grandes del negocio y especialista tanto en metal como en reuniones de bandas, 13 (por 2013) se editará en junio.
God Is Dead? es un tema épico de nueve minutos de largo, con mucha potencia guitarrística -los tonos bajos y la fuerza de sus melodías son marcas registradas de Iommi, que básicamente inventó la estética del sonido heavy metal- y con la voz en perfecto estado de Osbourne, sumado a una letra descrita por el mismo cantante como una que empieza creyendo en la frase del título (¿Dios está muerto?), pero que sufre un cambio y termina asegurando lo contrario.