Digan lo que digan, ayer se terminó la era Barcelona. Por primera vez en cuatro años, no va a ganar ni la Liga, ni la Champions: solo le quedará el triste consuelo de pelear por la Copa del Rey. Así, se cortará esa cosa mágica que había creado el equipo de Pep. Porque lo mágico de este Barcelona no fueron los pases de Xavi, las definiciones de Iniesta, las moñas de Messi. Era que podía hacer todo eso, y ganar.
Yo vi jugar a Barcelona
La derrota del equipo culé marca el fin de una era que cambió la historia del fútbol tal como la conocemos