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29 de agosto 2025 - 17:16hs

Con el objetivo de determinar si el estrés eleva el envejecimiento biológico y qué variables podrían ser protectoras, un equipo de investigadores de la Universidad de Yale realizó una investigación que fue publicada en Nature en 2021. La edad cronológica es la que se rige por el calendario mientras que la edad biológica tiene que ver con el estado de salud de las células, tejidos y en definitiva del cuerpo-mente incluido el cerebro. ¿Cómo se conoce la edad biológica? Si bien existen diversas herramientas, los relojes epigenéticos han demostrado alta fidelidad y eficiencia. En este estudio se midió la edad biológica a través de un reloj epigenético de alta fidelidad que además informa acerca de la probabilidad de enfermar así como la mortalidad.

Los participantes de la investigación fueron 144 adultos sanos que no tomaban medicación de ningún tipo. La muestra incluyó hombres y mujeres de entre 18 y 50 años. La salud fue medida a nivel fisiológico y mental-emocional, además de ADN en sangre.

Los investigadores afirman en forma contundente que el estrés acumulado se asoció con:

  • Resistencia a la insulina
  • Cortisol elevado
  • Disfunción metabólica
  • Alteraciones psicológicas
  • Mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares
  • Trastornos del estado de ánimo
  • Adicción
  • Disminución de la capacidad cognitiva
  • Menor autocontrol
  • Conductas no saludables como fumar, consumir alcohol, drogas, mayor sedentarismo
  • Índice de masa corporal elevado
  • Alteraciones neuro hormonales
  • Inflamación
  • Menor longitud de los telómeros
  • Alteración de la actividad de la telomerasa
  • Mayor riesgo de morbilidad y mortalidad
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Es necesario destacar que estas alteraciones comienzan mucho antes que se evidencie una enfermedad o disfunción específica. En demasiadas ocasiones los inicios son silenciosos y paulatinos o se expresan en forma inespecífica. Recordemos que la inflamación es un indicador de que algo no está funcionando adecuadamente. Por lo tanto, es una buena oportunidad para parar y revisar qué nos está sucediendo a nivel físico, emocional, mental y relacional.

Los autores demostraron que el estrés envejece y el autocontrol y la regulación emocional son significativos protectores y moderadores tanto del estrés como del envejecimiento.

El mundo actual tiene altos índices de estrés que se expresan en cada persona de diferente forma. Cada uno de nosotros está expuesto a situaciones estresantes que son puntuales o permanentes, lo cierto es que el estrés crónico es muy nocivo. Si pensamos en momentos que vivimos estrés o vimos personas estresadas, podemos observar que disminuye el autocontrol, la regulación emocional y conductas saludables. El estrés promueve la pérdida de conductas saludables que justamente promueven una mente y un cuerpo sanos. Por eso se deteriora el ejercicio, se altera la alimentación y el descanso puede ser insuficiente, excesivo o de mala calidad. Todo lo cual, altera el equilibrio del organismo y sus funciones.

En el estudio se probó que las personas con mayor autocontrol logran disminuir los efectos del estrés y envejecen menos. De la misma manera sucede con la regulación emocional, la cual muestra ser también un factor protector ante el estrés y el envejecimiento.

Las capacidades de autocontrol y regulación emocional son entrenables. Tanto si una persona la tiene desarrollada o no, puede hacerlo y aumentarlas. De la misma forma que entrenamos en el gimnasio los músculos, se entrenan estas capacidades. Otra buena noticia es que: ¡cuanto más se practica, mejor es el desarrollo y sus resultados!

Los traumas y adversidades en la vida provocan envejecimiento acelerado, el cual puede ser moderado a través del autocontrol y la gestión emocional. ¿Será importante trabajar en esto? Todo indica que más que importante, es necesario. Si aspiramos a vivir una vida con salud y bienestar, necesitamos elevar el autocontrol y la regulación emocional.

Ante situaciones de estrés o crisis, el cuerpo y la mente nos dan señales, es importante atenderlas y recomendable invertir en el desarrollo de las capacidades protectoras.

Lamentablemente demasiadas personas hacen caso omiso a las señales de estrés así como al malestar, naturalizando lo que no es natural y así, consciente o inconsciente, compran fichas para la enfermedad y el envejecimiento prematuro.

El autocontrol y la regulación emocional no solo protegen ante el estrés, mejoran la función de la insulina, el índice de masa corporal, mejoran el envejecimiento epigenético y la homeostasis del cuerpo.

Junto con autores de la investigación y la evidencia científica, invito a invertir en uno mismo para transformarnos. Se trata de ser escultores de nuestro cerebro como decía Ramón y Cajal y agrego: ser escultores de nuestro cuerpo y nuestra vida. ¿Cómo lo hacemos? Las formas son diversas y podemos embarcarnos en este desafío solos, con terapia, yoga, meditación, prácticas de reconocimiento y agradecimiento, prácticas de respiración, reestructuración cognitiva y emocional, entrenamiento en habilidades y conductas, aumento de inteligencia emocional, entre otros. Doy fe que es posible y que es el camino de una vida plena, saludable y feliz.

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